
La empresa Furia Venezuela, vinculada públicamente con los hijos de Cilia Flores, atraviesa momentos de incertidumbre en medio del nuevo escenario político y económico que vive el país.
Según un reporte publicado por La Patilla, comenzaron a circular versiones sobre una presunta reducción de operaciones y posible cierre de oficinas de la marca en la zona de Cumbres de Curumo, en Caracas. Sin embargo, hasta ahora no existe confirmación oficial sobre una quiebra o cierre definitivo de la compañía.
Furia logró consolidarse durante años como una marca reconocida dentro del mercado juvenil venezolano, especialmente en el área de bebidas energéticas, deportes extremos, eventos y patrocinio de atletas mediante el llamado “Furia Team”.
El medio señala que el nuevo contexto político tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de autoridades estadounidenses generó un fuerte impacto sobre empresas y estructuras económicas asociadas al antiguo entorno chavista.
Aunque las especulaciones han tomado fuerza en redes sociales, no hay documentos públicos ni anuncios oficiales que confirmen que Furia Venezuela haya cesado operaciones completamente. Lo que sí parece evidente es que varias compañías relacionadas con antiguos sectores de poder enfrentan ahora un panorama lleno de dudas y reacomodos económicos.




