De Venezuela a Perú: ¿por qué Sudamérica registra tantos terremotos?

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ubicó el epicentro del nuevo evento a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas

Los terremotos en Sudamérica responden a la interacción constante de placas tectónicas, fallas geológicas y procesos de subducción que acumulan y liberan energía bajo el continente. El sismo de magnitud 7,2 registrado este jueves en Ayacucho, Perú, volvió a mostrar esa dinámica menos de dos meses después de los movimientos que afectaron a Venezuela y Colombia.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ubicó el epicentro del nuevo evento a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas. El organismo calculó una profundidad de 108 kilómetros y registró el temblor alrededor de las 13:00.

La sacudida se sintió en Ayacucho, Arequipa, Cusco, Apurímac, Ica y Lima. En la capital peruana, los habitantes de edificios altos percibieron con mayor claridad el movimiento debido al comportamiento de las estructuras elevadas frente a ondas de periodo prolongado.

Los primeros balances no reportaron víctimas mortales ni daños estructurales graves. Sin embargo, las autoridades recibieron información sobre deslizamientos y desprendimientos en sectores cercanos al epicentro.

Las imágenes difundidas en redes mostraron polvo y movimientos de tierra en laderas próximas a comunidades rurales. Los equipos de emergencia mantuvieron las evaluaciones en zonas vulnerables y de difícil acceso.

Aunque Perú, Colombia y Venezuela registraron fuertes sismos dentro de un periodo relativamente corto, estos eventos no necesariamente forman parte de una misma secuencia. Cada uno responde a un contexto tectónico particular y puede originarse en sistemas diferentes.

Terremotos en Sudamérica tienen distintos orígenes tectónicos

Sudamérica no se mueve como un bloque completamente aislado. La placa Sudamericana interactúa con Nazca al oeste, con la placa del Caribe al norte y con otras estructuras en los extremos del continente.

Perú se encuentra frente a una de las zonas de subducción más activas del planeta. Allí, la placa de Nazca desciende por debajo de la Sudamericana y avanza hacia el interior terrestre.

Este proceso acumula tensión durante años, décadas o siglos. Cuando las rocas no pueden resistir más, la zona bloqueada se desplaza y libera energía mediante un terremoto.

La subducción produce numerosos sismos a distintas profundidades. Algunos ocurren cerca de la costa y a poca distancia de la superficie; otros se originan dentro de la placa que desciende, a decenas o centenares de kilómetros.

La profundidad de 108 kilómetros reportada para el evento de Ayacucho indica un origen intermedio. Esta característica ayuda a explicar por qué el movimiento se sintió en una región extensa sin causar, según los balances iniciales, una destrucción proporcional a su magnitud.

Los terremotos profundos pierden parte de su energía antes de alcanzar la superficie. Sin embargo, pueden sentirse a grandes distancias porque las ondas se propagan por una amplia zona.

Un evento superficial con la misma magnitud puede generar sacudidas más intensas cerca del epicentro. Por esta razón, la magnitud no basta para calcular los daños.

También influyen la distancia, el suelo, la calidad de las construcciones, la duración del movimiento y la densidad de población. Un sismo puede resultar devastador en una ciudad vulnerable y producir efectos limitados en una región con mejores edificaciones.

Colombia presenta una configuración más compleja. Su territorio recibe la influencia de las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe, además de varios sistemas de fallas continentales.

Los movimientos pueden originarse en la subducción del Pacífico o dentro del continente. Las montañas, valles y terrenos sedimentarios modifican la forma en que las ondas alcanzan las ciudades.

Venezuela posee otro marco geológico. Su actividad se relaciona principalmente con el límite entre las placas del Caribe y Sudamericana, junto con fallas como San Sebastián, El Pilar y Boconó.

Por lo tanto, no todos los sismos venezolanos pertenecen al Cinturón de Fuego del Pacífico. El país comparte la condición sísmica regional, pero buena parte de su amenaza surge del contacto tectónico ubicado al norte del continente.

Esta distinción ayuda a evitar una explicación demasiado simple. El Cinturón de Fuego explica gran parte de los terremotos de Perú, Ecuador, Chile y la costa pacífica colombiana, pero no resume toda la actividad sudamericana.

La ocurrencia cercana en el tiempo tampoco demuestra que un evento haya causado los otros. Para establecer una relación, los científicos necesitan analizar la distancia, las fallas involucradas, los mecanismos focales y la distribución de esfuerzos.

Los terremotos pueden modificar las tensiones en áreas próximas, pero los eventos separados por grandes distancias suelen responder a sus propios procesos tectónicos.

El Cinturón de Fuego concentra la mayor actividad del planeta

Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja tectónica y volcánica que rodea gran parte del océano.

En este sistema interactúan las placas del Pacífico, Nazca, Cocos, Norteamericana, Sudamericana, Filipina y Juan de Fuca, entre otras. Sus límites incluyen zonas de choque, separación y desplazamiento lateral.

El geólogo Andrés Folguera, profesor de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet), explicó que cerca del 90 % de los sismos terrestres ocurre dentro de esta amplia franja.

Ese porcentaje describe la concentración de actividad alrededor del Pacífico, aunque no significa que todos los terremotos tengan el mismo origen o nivel de peligro.

Folguera señaló que las placas de Cocos, Nazca y Antártica participan en procesos de subducción a lo largo de diferentes tramos del margen occidental sudamericano.

La placa de Nazca domina buena parte de la interacción frente a Perú, Ecuador y Chile. Más al norte, otras estructuras influyen sobre Centroamérica, México y el Caribe.

El geólogo Jorge Rabassa explicó que los sismos y volcanes comparten su origen general en el movimiento y la ruptura de estructuras geológicas. Sin embargo, un terremoto no siempre provoca una erupción ni cada volcán responde a un evento sísmico cercano.

El Cinturón de Fuego también concentra numerosos volcanes. El Smithsonian Global Volcanism Program contabiliza 687 estructuras con actividad durante el Holoceno en esta franja, aproximadamente el 57 % de los volcanes activos del mundo según el dato citado.

La subducción facilita la formación de magma porque introduce materiales y agua hacia el interior. Ese proceso puede alimentar cadenas volcánicas como los Andes.

Los mismos movimientos que levantaron la cordillera continúan activos. La formación de montañas no pertenece únicamente al pasado remoto, sino a una dinámica que todavía modifica el continente.

Un terremoto submarino puede generar un tsunami si desplaza verticalmente una porción considerable del fondo oceánico. No todos los sismos bajo el mar producen olas peligrosas.

La profundidad, la magnitud, el mecanismo y el tipo de desplazamiento determinan ese riesgo. Un movimiento horizontal puede generar poca alteración del agua, mientras un levantamiento vertical puede movilizar un gran volumen.

Las autoridades peruanas descartaron una amenaza de tsunami después del evento de Ayacucho. La ubicación continental, la profundidad y las características iniciales orientaron la atención hacia deslizamientos y daños localizados.

El IGP asignó una intensidad de III-IV en Coracora. Esta medición describe cómo sintieron las personas el movimiento y cuáles efectos observaron, no la energía liberada en el origen.

La magnitud 7,2 expresa la energía del terremoto mediante una escala instrumental. La intensidad puede variar de una población a otra según la distancia, el suelo y las edificaciones.

En zonas con sedimentos blandos, las ondas pueden amplificarse. Los edificios altos también pueden oscilar con mayor claridad ante determinadas frecuencias, incluso lejos del epicentro.

Esta diferencia explica por qué los habitantes de Lima percibieron el sismo pese a la distancia. Sentir un movimiento de forma prolongada no significa necesariamente que la ciudad se encuentre cerca de la ruptura.

Construcciones seguras reducen el impacto de futuros eventos

Perú posee una larga historia sísmica. El terremoto de Ica de 2007 alcanzó una magnitud de 7,9, causó cerca de 500 muertes y produjo daños de gran extensión.

La experiencia impulsó discusiones sobre normas, fiscalización, viviendas informales y capacidad de respuesta. Sin embargo, la reducción del riesgo requiere continuidad y no solamente reformas después de cada desastre.

Japón, Chile, México y Estados Unidos desarrollaron sistemas de monitoreo, protocolos de evacuación y códigos de construcción para enfrentar su exposición.

Estas medidas no evitan los terremotos, pero reducen la cantidad de colapsos y permiten que la población actúe de manera organizada.

Las normas sismorresistentes establecen cómo diseñar columnas, vigas, conexiones y cimientos. Su objetivo principal consiste en evitar el derrumbe y proteger vidas, aunque el edificio sufra daños reparables.

El cumplimiento resulta tan importante como el diseño. Una buena norma pierde eficacia cuando la obra utiliza materiales inadecuados, reduce refuerzos o cambia elementos sin supervisión.

Las construcciones informales concentran riesgos adicionales. Muchas familias amplían viviendas sin asesoría, agregan pisos o eliminan paredes que cumplen funciones estructurales.

Los gobiernos necesitan facilitar asistencia técnica y fiscalizar las obras. También deben ofrecer soluciones para quienes construyen informalmente por falta de recursos.

Los estudios del suelo permiten identificar áreas susceptibles a amplificación, licuefacción o deslizamientos. Con esa información, los ingenieros adaptan los cimientos y determinan si un terreno admite determinadas estructuras.

La preparación ciudadana completa la estrategia. Las familias deben conocer zonas seguras, rutas de evacuación y puntos de encuentro.

Una mochila de emergencia puede incluir agua, alimentos, linterna, radio, medicamentos y documentos. Los simulacros ayudan a convertir esas recomendaciones en acciones conocidas.

Durante un sismo, las personas deben protegerse de objetos que puedan caer y evitar el uso de ascensores. Después, necesitan revisar posibles fugas, cables y daños antes de regresar.

Las autoridades también deben combatir la desinformación. La ciencia no puede predecir con exactitud la fecha y la hora de un terremoto, aunque sí puede identificar zonas de amenaza y calcular probabilidades.

El sismo de Ayacucho recuerda que una gran magnitud no siempre produce una catástrofe. Su profundidad y ubicación contribuyeron a limitar los daños iniciales, aunque las evaluaciones deben continuar.

Venezuela, Colombia y Perú enfrentaron movimientos importantes en menos de dos meses, pero cada país posee características tectónicas propias.

Perú concentra su amenaza principal en la subducción de Nazca. Colombia combina esa influencia con la placa del Caribe y fallas continentales. Venezuela responde en gran medida al límite entre el Caribe y Sudamérica.

La explicación común se encuentra en el movimiento permanente de la corteza. El continente se deforma, acumula energía y la libera mediante rupturas.

Convivir con ese riesgo exige monitoreo, educación, planificación urbana y edificaciones resistentes. Los países no pueden detener las placas, pero sí pueden evitar que cada gran sismo se convierta en una tragedia humana.

Con información de Infobae

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad