
La empresa argentina IMPSA inició conversaciones para renegociar un importante contrato hidroeléctrico en Venezuela, en medio de la apertura económica y los esfuerzos del país por atraer nuevas inversiones extranjeras.
La compañía busca reactivar un proyecto que había quedado paralizado durante años por dificultades financieras y cambios en el entorno político y económico.
El movimiento forma parte de una nueva ola de interés empresarial hacia Venezuela, impulsada por las recientes reformas que permiten una mayor participación privada en sectores estratégicos como energía e infraestructura.
Según Reuters, IMPSA espera alcanzar nuevos acuerdos que permitan avanzar en la ejecución del proyecto y aprovechar el renovado interés de inversionistas internacionales por el mercado venezolano.



