
La muerte del juez Hellerstein sacude el proceso judicial más seguido de los últimos años en Estados Unidos. Alvin K. Hellerstein, el magistrado federal que dirigía el caso contra Nicolás Maduro, falleció este miércoles 28 de octubre a los 92 años, según confirmó un portavoz de los tribunales del Distrito Sur de Nueva York.
Edward Friedland, director ejecutivo de esos tribunales, informó que el sistema asignará de forma aleatoria a otro juez federal el proceso por narcoterrorismo contra Maduro y los demás asuntos que Hellerstein dejó pendientes. Medios estadounidenses y latinoamericanos reportaron que el magistrado murió por causas naturales, poco antes de cumplir 93 años.
Hellerstein llevaba el expediente desde marzo de 2020, cuando la Fiscalía presentó la acusación original. Retomó el protagonismo en enero de 2026, después de que Estados Unidos capturó a Maduro en una operación militar en Caracas. Desde entonces, el juez dirigió las audiencias contra el depuesto mandatario y su esposa, Cilia Flores.
El tribunal avanzaba hacia una etapa clave. Hellerstein había propuesto iniciar el juicio el 1 de junio de 2027, una vez resuelta la petición de inmunidad que presentó la defensa de Maduro. Esa solicitud debía debatirse en noviembre. El reparto del caso a un nuevo magistrado podría alterar ese calendario, aunque el tribunal no ha anunciado cambios.
El fallecido ocupó su cargo durante casi tres décadas. El entonces presidente Bill Clinton lo nominó en 1998 y, desde 2011, ejercía como juez sénior, una condición que le permitía mantener casos seleccionados con menor carga de trabajo. Antes de la judicatura, trabajó como abogado del Ejército y ejerció en el sector privado.
Su carrera incluyó litigios de enorme repercusión. Presidió demandas civiles vinculadas con los atentados del 11 de septiembre de 2001, rechazó en tres ocasiones los intentos de Donald Trump de trasladar su caso penal a un tribunal federal y sentenció en 2024 al exgeneral venezolano Cliver Alcalá a 21 años y ocho meses de prisión. También llevaba el caso del exjefe de inteligencia Hugo Carvajal.
En las últimas audiencias, el magistrado mostró signos de cansancio y dificultades para proyectar la voz. Su edad ya había generado debate público sobre su capacidad para dirigir un juicio largo. Ahora, el tribunal debe designar a su reemplazo y definir cómo seguirá uno de los procesos más delicados de la justicia estadounidense.




