
El petróleo venezolano de regalo se convirtió esta semana en el centro del debate económico en Estados Unidos. El presidente Donald Trump aseguró el martes 27 de octubre que Venezuela le envió un millón de barriles de crudo como obsequio y que el cargamento no costó “ni un centavo” a los contribuyentes estadounidenses.
Trump hizo el anuncio mientras viajaba a un mitin en Corpus Christi, Texas, donde mostró los buques cisterna que llegaron al puerto con los primeros frutos del acuerdo con North American Blue Energy Partners (NABEP). “Me han enviado como regalo un cargamento de un millón de barriles de petróleo, y yo se lo entrego a Estados Unidos”, dijo a los periodistas. Después calificó la operación como “la mayor victoria petrolera de la historia”. El acto también sirvió para respaldar al candidato republicano al Senado por Texas, Ken Paxton, que enfrenta una contienda reñida con el demócrata James Talarico.
El anuncio sorprendió a una de las partes del acuerdo. Según CNN, NABEP informó inicialmente que Estados Unidos había comprado el crudo a un precio considerablemente reducido. Tras las palabras de Trump, la empresa modificó su comunicado y afirmó que el cargamento llegaba a Texas sin costo para los contribuyentes. CNN sostiene que ambas versiones son técnicamente correctas, porque NABEP aceptó entregar el crudo sin costo inicial. Un portavoz de la Casa Blanca reconoció que solo este primer envío llega sin costo.
El crudo es de tipo Merey 16, un petróleo pesado que algunas refinerías de la costa del Golfo de EE. UU. buscan con interés. Un funcionario de la Casa Blanca dijo a Reuters que la carga irá a refinerías operadas por Exxon Mobil y por Citgo.
El acuerdo, anunciado a finales de agosto por la administración Trump y el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, otorga a NABEP derechos por un siglo para desarrollar 17 campos petroleros, con unos 65.000 millones de barriles en reservas. Según los reportes, Estados Unidos adquiere parte de la producción a precio reducido y toma una participación del 35 % en la matriz de la empresa. NABEP, dirigida por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, informó que su producción alcanzó 223.509 barriles equivalentes diarios el 19 de octubre.
La oposición demócrata reclama más transparencia. Un congresista de Illinois acusó al presidente de ocultar los detalles del acuerdo. La Casa Blanca defiende que el pacto beneficia a los consumidores y a la industria energética estadounidense.



