
Un edificio colapsado en Cali mantiene en máxima alerta a familiares, vecinos y voluntarios que trabajan entre los escombros después del fuerte terremoto que sacudió el suroccidente de Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto. La estructura residencial, ubicada en el barrio Cuarto de Legua, cerca de la Universidad Santiago de Cali y de la Plaza de Toros, se vino abajo completamente y dejó una escena de destrucción en la que, de manera preliminar, entre 10 y 15 personas podrían permanecer atrapadas.
El derrumbe se produjo en una de las zonas de Cali donde el movimiento telúrico provocó afectaciones visibles. La edificación tenía entre cinco y siete pisos, según los primeros testimonios recogidos en el lugar, y quedó reducida a una enorme acumulación de concreto, vigas y restos de viviendas.
Familiares de quienes residían en el inmueble permanecen en el sector mientras decenas de voluntarios intentan abrir espacios entre las ruinas para encontrar sobrevivientes. Entre los desaparecidos también estarían dos mascotas que permanecían dentro del edificio al momento del colapso.
Uno de los testimonios más dramáticos corresponde a Carlos Saavedra, quien relató que una familia de cinco integrantes estaba dentro de la estructura cuando ocurrió el derrumbe. Entre ellos se encontraban unas trillizas. Una de las menores logró salir con vida y fue trasladada de emergencia a una clínica, mientras continúa la búsqueda de los demás integrantes.
Edificio colapsado en Cali concentra una de las emergencias más graves tras el sismo
El edificio colapsado en Cali se encuentra en el barrio Cuarto de Legua, un sector residencial cercano a importantes puntos de la ciudad y que quedó fuertemente afectado por el terremoto.
La magnitud del derrumbe obligó a familiares y residentes del área a comenzar las labores de búsqueda incluso antes de que llegara una respuesta amplia de los organismos especializados.
Los primeros cálculos, basados en información aportada por vecinos y familiares, indican que entre 10 y 15 personas podrían encontrarse bajo las estructuras.
Esta cifra permanece bajo verificación y podría cambiar a medida que los equipos logren identificar a los residentes que estaban dentro del inmueble durante el sismo.
Las labores resultan especialmente complejas por la forma en que quedó destruida la edificación. Los pisos colapsaron unos sobre otros y formaron capas de concreto que dificultan la entrada hacia los espacios donde podrían existir cavidades.
En este tipo de operaciones, cada movimiento debe realizarse con precaución para evitar nuevos desprendimientos que puedan poner en riesgo tanto a las personas atrapadas como a quienes participan en el rescate.
Los voluntarios han utilizado sus propias herramientas para remover fragmentos de concreto y otros materiales mientras esperan mayor presencia de equipos especializados.
Carlos Saavedra explicó que, hasta ese momento, alrededor de 30 voluntarios se encontraban colaborando directamente en la remoción de escombros.
El hombre hizo un llamado a la Alcaldía de Cali y a los organismos de socorro para reforzar la atención de la emergencia y enviar recursos adicionales al lugar.
Para los familiares, el tiempo representa uno de los factores más importantes. Cada minuto puede resultar determinante cuando existen posibilidades de encontrar personas con vida dentro de espacios formados entre las estructuras colapsadas.
Por esa razón, los allegados insisten en la necesidad de acelerar la llegada de maquinaria, personal técnico, unidades caninas y equipos capaces de detectar señales de vida.
La prioridad consiste en identificar zonas seguras de ingreso antes de continuar avanzando hacia los niveles inferiores del edificio.
Una trilliza fue rescatada con vida mientras continúa la búsqueda de su familia
Entre las historias conocidas durante las primeras horas destaca la de una familia integrada por cinco personas, entre ellas unas trillizas.
Carlos Saavedra relató que una de las menores logró ser rescatada con vida y posteriormente fue trasladada a una clínica para recibir atención médica.
“Ellos eran cinco personas, entre ellas unas trillizas, rescataron una con vida y se la llevaron para la clínica”, explicó.
Hasta el momento no se conoce públicamente el estado de salud de la menor ni la situación exacta de los demás integrantes de la familia.
La posibilidad de encontrar sobrevivientes mantiene activos los trabajos dentro del área.
Los familiares permanecen cerca del lugar mientras intentan aportar información sobre la distribución interna del edificio, los apartamentos ocupados y los puntos donde se encontraban sus allegados cuando comenzó el movimiento telúrico.
Estos datos pueden ayudar a los equipos de búsqueda a determinar qué sectores deben priorizar durante las labores.
La presencia de dos mascotas entre los desaparecidos también forma parte de los reportes suministrados por residentes.
Aunque el objetivo principal se concentra en localizar a las personas atrapadas, los voluntarios también esperan recuperar a los animales si las condiciones lo permiten.
El rescate de una de las trillizas representa por ahora una señal de esperanza dentro de una situación marcada por la incertidumbre.
La experiencia de otros terremotos muestra que algunas personas pueden sobrevivir durante períodos prolongados cuando quedan protegidas dentro de espacios formados por muebles, vigas o estructuras resistentes.
Sin embargo, las posibilidades dependen de factores como las heridas sufridas, el acceso al aire, la temperatura y las condiciones del lugar donde quedaron atrapadas.
Los equipos deben actuar con rapidez, pero también evitar intervenciones improvisadas que puedan provocar movimientos adicionales de los escombros.
Los familiares han pedido que la emergencia reciba atención prioritaria debido al número de personas que podrían encontrarse dentro.
Voluntarios piden mayor presencia de organismos de socorro en Cuarto de Legua
La situación en el barrio Cuarto de Legua también ha generado llamados para reforzar los recursos destinados a la operación.
Carlos Saavedra aseguró que aproximadamente 30 voluntarios trabajaban inicialmente en la zona y pidió una intervención más amplia de las autoridades locales.
Su solicitud está dirigida principalmente al alcalde de Cali y a los organismos encargados de la atención de emergencias.
Los voluntarios enfrentan una tarea que requiere herramientas especializadas y conocimientos técnicos. La remoción manual puede permitir avanzar durante las primeras etapas, pero el colapso de una estructura de varios pisos exige maquinaria y equipos capaces de cortar concreto, levantar grandes bloques y estabilizar áreas peligrosas.
Además, una operación de esta magnitud necesita coordinación médica para atender inmediatamente a cualquier persona que pueda ser encontrada con vida.
Los sobrevivientes de un derrumbe pueden presentar fracturas, traumatismos, deshidratación, lesiones por aplastamiento y otras complicaciones que requieren atención urgente.
La respuesta también debe incluir la evaluación estructural de construcciones cercanas para garantizar que otros edificios afectados por el terremoto no representen un riesgo adicional.
El barrio Cuarto de Legua se encuentra ahora entre los puntos de mayor atención dentro de Cali después del terremoto.
Mientras otras zonas de la ciudad reportan daños en edificaciones e infraestructura, el colapso total de este inmueble convirtió al sector en uno de los escenarios más delicados de la emergencia.
Las autoridades deberán establecer cuántas personas se encontraban realmente dentro del edificio y confirmar el número de desaparecidos.
Por ahora, el cálculo de entre 10 y 15 atrapados proviene de familiares y habitantes, por lo que todavía se considera preliminar.
La prioridad permanece en encontrar señales de vida y abrir accesos seguros hacia los espacios interiores.
Cada rescate exitoso puede cambiar el panorama para las familias que permanecen esperando noticias.
El caso de la menor rescatada demuestra que todavía existe esperanza mientras continúan las labores.
En las próximas horas, la llegada de nuevos equipos y la coordinación entre voluntarios, bomberos, organismos de socorro y autoridades municipales será determinante para avanzar en la búsqueda.
El colapso del edificio en Cuarto de Legua se convierte así en una de las imágenes más dramáticas del terremoto que golpeó a Colombia este lunes.
Entre concreto destruido, familiares desesperados y voluntarios que trabajan sin descanso, Cali concentra ahora sus esfuerzos en encontrar con vida a quienes podrían permanecer bajo las ruinas.
Con información de El Colombiano




