
Casos recientes muestran que personas con trámites migratorios abiertos están siendo interceptadas por agentes de inmigración en aeropuertos estadounidenses, incluso antes de abordar vuelos domésticos.
La detención de migrantes por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en aeropuertos ha aumentado la preocupación entre personas que mantienen procesos migratorios pendientes, particularmente aquellas cuyas visas ya vencieron pero que continúan a la espera de decisiones sobre solicitudes de asilo u otros procedimientos.
Uno de los casos más recientes es el de Claudia Carolina Rodríguez Caglianone, una venezolana de 28 años que fue detenida el pasado 17 de julio en el aeropuerto de Fort Lauderdale, Florida, cuando se disponía a tomar un vuelo dentro de Estados Unidos.
Rodríguez relató que se encontraba en la puerta de embarque cuando varios agentes de ICE le solicitaron su identificación. Los funcionarios no se la devolvieron y le indicaron que necesitaban interrogarla sobre su situación migratoria.
La joven había ingresado a Estados Unidos en enero de 2017 con una visa de estudiante y, antes de que esta venciera, presentó una solicitud de asilo. Posteriormente obtuvo un Estatus de Protección Temporal (TPS), aunque esta protección fue posteriormente eliminada para ciudadanos venezolanos bajo las decisiones adoptadas por la administración de Donald Trump.
Más de dos semanas bajo custodia
Rodríguez permaneció detenida durante 17 días. Primero estuvo ocho días en una instalación de Operaciones de Detención y Deportación de ICE en Miramar y posteriormente fue trasladada al Centro de Transición de Broward.
Finalmente, un juez de inmigración autorizó su liberación bajo fianza y la venezolana salió de custodia el 3 de agosto.
La joven, quien estudió Administración de Empresas y llegó a ser capitana del equipo femenino de fútbol de la St. Thomas University, aseguró que nunca pensó que pudiera ser detenida debido a que mantenía un proceso de asilo pendiente y no tenía antecedentes penales.
“Nunca imaginé que me pudiera pasar algo así”, relató.
ICE defiende las detenciones
La agencia migratoria explicó que Rodríguez había ingresado al país con una visa que le permitía permanecer legalmente hasta julio de 2017 y posteriormente excedió el período autorizado.
ICE también enfatizó que una autorización de trabajo o una solicitud migratoria pendiente no equivalen por sí mismas a un estatus legal en Estados Unidos.
El caso ha llamado la atención de organizaciones defensoras de los inmigrantes y abogados especializados, quienes aseguran que situaciones similares se han presentado en distintos aeropuertos del país.
Uno de los factores señalados es un acuerdo entre ICE y la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) que permite compartir información y que está vigente desde mayo de 2025.
La preocupación se extiende especialmente entre migrantes que tienen trámites abiertos, pero cuya situación migratoria depende de una decisión aún pendiente.
Una advertencia para los viajeros
Los casos registrados en aeropuertos muestran que tener un proceso migratorio en curso no necesariamente impide que una persona sea abordada o detenida por las autoridades migratorias.
Para los migrantes, el escenario representa una nueva fuente de incertidumbre al momento de desplazarse dentro de Estados Unidos, particularmente para quienes tienen visas vencidas, TPS terminado u otros procedimientos todavía sin resolución.
El caso de Rodríguez también refleja el endurecimiento de la política migratoria impulsada por la administración Trump, que desde su regreso a la Casa Blanca ha planteado como una de sus principales prioridades incrementar las deportaciones.




