
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó deportar «sin ninguna dilación» a migrantes venezolanos en situación irregular que estén delinquiendo y tengan anotaciones. La instrucción tuvo lugar este miércoles 28 de octubre, después de una reunión con el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán.
El mandatario dirigió la orden a José Luis Castañeda, director de Migración Colombia, y anunció una mayor coordinación entre las autoridades nacionales y distritales. Durante su intervención también abordó la protección de menores frente a las organizaciones criminales y el refuerzo de la vigilancia penitenciaria.
Migrantes venezolanos: el alcance de la instrucción presidencial
De la Espriella afirmó que el Gobierno y la Alcaldía trabajarán conjuntamente para atender la situación migratoria en la capital.
«Vamos a fortalecer todos los días la coordinación entre la Nación y el Distrito para atender la situación de los migrantes venezolanos en condición irregular en el marco de la ley», manifestó.
A continuación, precisó la directriz dirigida a Castañeda: «Los que estén delinquiendo y tengan anotaciones los vamos a deportar sin ninguna dilación, y es la orden que le he dado al director de Migración Colombia».
El anuncio no incluyó un número de personas sujetas a la medida ni un balance de procedimientos ejecutados como resultado de esa instrucción. Tampoco detalló qué tipo de anotaciones tomarán en cuenta las autoridades para evaluar los casos.
El presidente cifra en más de 148.000 las personas en situación irregular
Durante la reunión, el jefe de Estado describió como «compleja» la situación migratoria de Bogotá y aseguró que más de 148.000 venezolanos permanecen en condición irregular en la ciudad. La cifra corresponde a lo expresado por el mandatario en su declaración.
Ese dato no equivale al número de personas vinculadas con delitos. La irregularidad migratoria y la participación en actividades criminales son condiciones distintas, por lo que no cabe atribuir conductas delictivas al conjunto de ciudadanos mencionado.
La coordinación anunciada busca articular la actuación de Migración Colombia con las autoridades de la capital. Los reportes sobre el encuentro no precisan un cronograma operativo ni los recursos que acompañarán esas acciones.
Controles carcelarios y protección de menores completan la agenda
De la Espriella también anunció medidas para impedir que las organizaciones criminales recluten a niños y adolescentes. Presentó esa protección como otra prioridad de la estrategia de seguridad para Bogotá.
«Vamos a proteger a nuestros menores frente al reclutamiento criminal y vamos a intensificar los controles en las cárceles para impedir que desde allí se sigan cometiendo crímenes y dando instrucciones», expresó.
El componente penitenciario apunta a reducir la capacidad de personas recluidas para coordinar actividades delictivas fuera de los establecimientos.
Las declaraciones reúnen así tres líneas de actuación: control migratorio, prevención del reclutamiento y vigilancia de las prisiones. La información difundida describe las órdenes presidenciales, pero todavía no ofrece resultados específicos de su ejecución.
Con información de Semana




