El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela emitió una nueva directriz que restringe significativamente el espacio aéreo del país. A través del Notam A0622/25, el INAC estableció cuatro Zonas de Exclusión dentro de la Región de Información de Vuelo (FIR) de Maiquetía, prohibiendo operaciones de aeronaves civiles, incluyendo sobrevuelos y cruces, en dichos segmentos.
La medida, que entró en vigencia el 30 de noviembre de 2025 y se mantendrá hasta el 1 de marzo de 2026, justifica la restricción debido a «operaciones militares».
🔴#NOTAM A0622/25 del FIR Maiquetía:
➡️Se restringen operaciones de aviación civil y general, incluyendo sobrevuelos, mediante las «zonas de exclusión» que allí se establecen.
➡️Válido del 30/11/25 al 01/03/26. pic.twitter.com/xc6NJzaBqF— Guillermo De Armas ✈ (@guilledearmas) December 1, 2025
Zonas geográficas específicas afectadas
Por otro lado, se conoció que las restricciones obligarán a las aerolíneas a planificar rutas alternativas y a mantener una coordinación estricta con los centros de control. Las cuatro zonas de exclusión cubren regiones estratégicas y fronterizas del país:
- Zona N-5: Norte del estado Zulia, incluyendo la Península de La Guajira y áreas cercanas a la frontera con Colombia (Paraguachón, Castilletes).
- Zona N-6: Sur del Lago de Maracaibo, Sierra de Perijá, y la frontera entre Zulia y Táchira (cerca del eje Machiques–Colón).
- Zona N-7: Llanos occidentales, afectando el límite entre Apure y Barinas, y parte del piedemonte andino (cercanía a Guasdualito–El Nula).
- Zona N-8: El sur del país, cubriendo Amazonas y el límite con Bolívar, adyacente al Parque Nacional Canaima y rutas hacia Brasil y Guyana.
Reacción internacional y recomendaciones de seguridad
Esta escalada en las restricciones ocurre en un contexto de creciente tensión regional y ha elevado la percepción de riesgo para la aviación civil, reforzada por declaraciones de líderes internacionales que han sugerido un «cierre total» del espacio aéreo venezolano.
Ante este escenario, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) reiteró que las aerolíneas deben mantener su independencia para evaluar individualmente los riesgos antes de operar. IATA recordó que la seguridad es la principal prioridad y aconsejó que, ante alertas explícitas (como las emitidas previamente por Estados Unidos y la Agencia Europea de Seguridad Aérea, EASA), las compañías deben ejercer la prudencia necesaria, incluso suspendiendo o cancelando operaciones si lo consideran necesario.
La EASA ya había emitido una alerta el sábado previo, recomendando extremar precauciones al menos hasta el 31 de enero de 2026. Aunque no hay un cierre total declarado por el régimen, la imposición de estas zonas de exclusión limita de facto el flujo aéreo civil y refuerza la necesidad de que las aerolíneas tomen decisiones basadas rigurosamente en la protección de pasajeros y tripulaciones.
Con información de El Nacional



