
La intervención de Estados Unidos en Venezuela puso fin a más de diez años de silencio estadístico y opacidad en torno a las cifras económicas oficiales del país, según un reporte publicado por el diario español El País.
El informe señala que desde al menos 2016 el Banco Central de Venezuela (BCV) dejó de publicar regularmente indicadores clave, en medio de la hiperinflación, la crisis económica y el incumplimiento de obligaciones con organismos internacionales.
Sin embargo, tras los recientes cambios políticos y económicos ocurridos en el país, el BCV comenzó nuevamente a divulgar datos oficiales, incluyendo cifras de inflación que siguen ubicándose entre las más altas del mundo. De acuerdo con el reporte, la inflación interanual alcanzó 649,5 % en marzo de 2026.
El artículo también destaca que recientemente fueron actualizados indicadores en plataformas del Banco Mundial, reflejando el desplome del PIB per cápita venezolano, que pasó de aproximadamente 13.000 dólares en 2012 a unos 4.300 dólares en 2024.
Además, Estados Unidos y Venezuela acordaron contratar auditorías externas para supervisar el manejo de los recursos financieros del país y las operaciones del BCV, incluyendo el mercado cambiario y las finanzas internacionales del organismo.
El País recuerda que Venezuela dejó de cumplir en 2004 con las obligaciones de suministro de datos al Fondo Monetario Internacional y que en 2007 Hugo Chávez expulsó a representantes del organismo del país, profundizando el aislamiento estadístico e institucional.




