ONU advierte que la cifra de fallecidos por los terremotos en Venezuela podría ser mucho mayor que el balance oficial

Mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas, la Organización de las Naciones Unidas sostiene que miles de personas permanecen desaparecidas y que el número de fallecidos podría aumentar

La ONU advierte que la magnitud de la tragedia provocada por los terremotos registrados en Venezuela podría ser considerablemente superior a la reflejada en los reportes oficiales.

Mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas, la Organización de las Naciones Unidas sostiene que miles de personas permanecen desaparecidas y que el número de fallecidos podría aumentar significativamente en los próximos días, conforme avanzan las labores de localización entre los escombros.

ONU advierte sobre un escenario humanitario de mayor dimensión

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) emitió una advertencia sobre la posible magnitud real de la emergencia causada por los terremotos gemelos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio. De acuerdo con las primeras evaluaciones del organismo internacional, la cantidad de personas fallecidas podría ser mucho más elevada que la cifra confirmada hasta ahora por las autoridades venezolanas.

Como parte de la respuesta humanitaria, OCHA informó que calcula de manera preliminar la existencia de más de 50.000 personas desaparecidas. Ante ese escenario, el organismo coordinó con las autoridades nacionales la adquisición de 10.000 bolsas para cadáveres, una medida destinada a facilitar las labores forenses y el manejo de víctimas en caso de que las estimaciones se confirmen.

La organización aclaró que estas cifras forman parte de una evaluación inicial basada en la información recopilada por los equipos desplegados en terreno y que los datos continuarán actualizándose conforme avance el acceso a las áreas devastadas. La dificultad para ingresar a algunas comunidades, junto con el colapso de vías de comunicación y servicios básicos, ha complicado el levantamiento completo de información.

Las labores de búsqueda permanecen activas en numerosos sectores donde todavía existen edificaciones parcialmente derrumbadas. Equipos especializados emplean maquinaria pesada, perros de rescate y tecnología de detección para intentar localizar sobrevivientes, aunque con el paso de las horas disminuyen las posibilidades de encontrar personas con vida.

La advertencia de Naciones Unidas refleja la complejidad de una emergencia que evoluciona constantemente y cuyo impacto definitivo solo podrá determinarse una vez concluyan las operaciones de rescate y evaluación de daños.

La Guaira y Caracas concentran la mayor parte de la devastación

Los terremotos ocurrieron el 24 de junio y afectaron con mayor intensidad al estado La Guaira y a Caracas, donde numerosas construcciones sufrieron daños severos o colapsaron completamente debido a la fuerza de los movimientos telúricos.

El balance oficial más reciente reporta 1.719 personas fallecidas y más de 5.000 heridas. Sin embargo, tanto las autoridades como los organismos internacionales reconocen que estas cifras podrían modificarse conforme avancen las labores de recuperación.

Las estimaciones humanitarias indican que alrededor de 6,76 millones de personas resultaron afectadas por el desastre, entre ellas cerca de dos millones de habitantes de la capital venezolana. Muchas familias perdieron sus viviendas, mientras otras permanecen alojadas en refugios temporales habilitados por las autoridades y organizaciones de asistencia.

La infraestructura también sufrió un impacto considerable. Los reportes preliminares señalan aproximadamente 2.500 estructuras colapsadas, entre edificios residenciales, establecimientos comerciales, centros educativos y otras construcciones públicas y privadas.

En varios sectores de La Guaira, barrios completos quedaron prácticamente destruidos. Las imágenes difundidas por organismos de emergencia muestran extensas zonas cubiertas por escombros, donde continúan las tareas de remoción para permitir el acceso de los equipos de rescate.

La interrupción del suministro eléctrico, la escasez de agua potable y los daños en las redes de telecomunicaciones han dificultado la coordinación de las operaciones y el contacto entre familiares que buscan información sobre personas desaparecidas.

Especialistas en gestión de riesgos señalan que la evaluación estructural de edificios aún en pie será determinante para establecer cuáles podrán ser rehabilitados y cuáles deberán demolerse por representar un peligro para la población.

La respuesta internacional fortalece las operaciones de rescate

Frente a la magnitud de la emergencia, la comunidad internacional activó mecanismos de cooperación para respaldar las labores que se desarrollan en Venezuela. Más de 24 países enviaron equipos especializados en búsqueda y rescate, personal médico, ingenieros, expertos en logística y ayuda humanitaria destinada a atender las necesidades más urgentes.

Las brigadas internacionales trabajan de forma coordinada con los organismos venezolanos en las zonas de mayor afectación, especialmente en La Guaira, donde la destrucción ha requerido el despliegue de maquinaria especializada para remover grandes volúmenes de escombros.

Además del rescate de posibles sobrevivientes, los esfuerzos incluyen la instalación de hospitales de campaña, distribución de medicamentos, suministro de agua potable, entrega de alimentos, atención psicológica y habilitación de refugios temporales para miles de familias desplazadas.

Los organismos humanitarios también realizan evaluaciones permanentes sobre las condiciones sanitarias con el objetivo de prevenir brotes de enfermedades asociados a la acumulación de escombros, la interrupción de servicios públicos y el hacinamiento en algunos centros de atención.

La coordinación entre agencias internacionales y autoridades nacionales busca optimizar el uso de recursos disponibles y acelerar la llegada de asistencia a las comunidades más aisladas. Paralelamente, continúan los trabajos para restablecer carreteras, puentes y redes de comunicación indispensables para facilitar la distribución de ayuda.

Naciones Unidas mantiene un monitoreo permanente de la evolución de la emergencia y continúa recopilando información procedente de los equipos desplegados sobre el terreno. La organización insiste en que las cifras oficiales podrían seguir aumentando durante los próximos días debido a la cantidad de personas que permanecen desaparecidas y a las dificultades para acceder a todas las zonas afectadas.

Mientras avanzan las labores de rescate y recuperación, la prioridad continúa centrada en localizar sobrevivientes, asistir a las familias damnificadas y fortalecer la respuesta humanitaria ante una de las emergencias más graves registradas recientemente en Venezuela. La evolución de las operaciones permitirá establecer con mayor precisión el alcance definitivo del desastre y las necesidades que enfrentarán las comunidades afectadas durante las etapas de reconstrucción.

Con información de Reuters
 

 

 

 

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