
La presidenta interina Delcy Rodríguez ordenó el ascenso de 168 oficiales al generalato y al almirantazgo, una cifra superior a los 166 ascensos realizados por Nicolás Maduro en 2025, según un análisis publicado por la periodista Sebastiana Barráez.
La nueva promoción mantiene el esquema aplicado durante el gobierno anterior, aunque con una diferencia: la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) obtuvo un mayor protagonismo dentro de la distribución de los ascensos.
De acuerdo con el informe, la GNB pasó a contar con 23 nuevos generales de División, seis más que el año anterior, mientras que el Ejército recibió 26 ascensos a ese mismo grado.
En total fueron promovidos 60 generales de División, 72 generales de Brigada, 15 vicealmirantes y 12 contralmirantes, una estructura que, según el análisis, profundiza el fenómeno conocido como «macrocefalia militar», caracterizado por un elevado número de altos mandos dentro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
El reporte advierte que el crecimiento de la cúpula militar podría afectar la agilidad en la toma de decisiones, aumentar la burocracia y generar mayores costos administrativos, al requerir más personal de apoyo y recursos para sostener la estructura.
Asimismo, sostiene que la ampliación del alto mando fortalece el control político sobre la institución militar, utilizando los ascensos como un mecanismo para consolidar lealtades y mantener estabilidad dentro de la jerarquía castrense.
Según el análisis, esta estrategia también incrementa la distancia entre los altos mandos y la tropa, al tiempo que concentra el poder en una estructura cada vez más amplia en la cúspide de la institución.




