Durante los últimos diez años, Colombia ha recibido a cientos de miles de personas que han salido de sus países en busca de estabilidad. Principalmente provenientes de Venezuela, estos migrantes se han asentado en diversas regiones del país, transformando no solo la demografía nacional, sino también la dinámica del trabajo.
Bogotá, Medellín, Cali y otras capitales concentran una parte importante de esta población, que ha pasado a ser un componente sustancial dentro de la fuerza laboral activa del país.
Panorama del desempleo entre migrantes
De acuerdo con el más reciente informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), el desempleo entre migrantes en lo corrido de 2025 se mantiene en torno al 10%, una cifra que supera por 0,7 puntos porcentuales el promedio nacional.
En el caso específico de Bogotá, donde residen más de 385 mil venezolanos —equivalentes al 21% del total nacional—, la tasa de desempleo es aún más alta: mientras que entre los ciudadanos colombianos la cifra es del 10,1%, entre migrantes sube al 10,7%.
Informalidad: el obstáculo más difícil de superar
El estudio señala que la mayoría de los migrantes enfrentan barreras que les impiden integrarse al mercado laboral formal. Como consecuencia, el 78% de esta población encuentra empleo en sectores informales, en comparación con un 58% entre los trabajadores colombianos.
En Bogotá, el contraste es aún más marcado. Mientras que un tercio de los colombianos (33,8%) trabaja sin contrato formal, la tasa de informalidad entre migrantes alcanza el 68,1%. Esta situación limita el acceso a seguridad social, prestaciones y oportunidades de desarrollo profesional.
Respuestas institucionales y avances recientes
Frente a esta realidad, la Agencia Digital de Empleo y la Secretaría de Desarrollo Económico han fortalecido sus programas de empleabilidad enfocados en la población migrante. Solo en 2024, la atención a personas extranjeras que buscaron servicios de intermediación laboral aumentó en casi un 11%.
Este esfuerzo busca mitigar las brechas mediante orientación, formación en habilidades y conexión con empresas, promoviendo oportunidades reales de integración productiva.
Una oportunidad para el desarrollo del país
Desde ANIF insisten en que comprender a fondo la situación de los migrantes en el ámbito laboral es esencial para diseñar políticas públicas más eficaces. Aprovechar su experiencia, formación y potencial puede convertirse en un motor de productividad para la economía colombiana.
El informe trimestral del mercado laboral, disponible en la página web de ANIF, ofrece datos detallados para quienes deseen profundizar en el tema. Reconocer y responder a estos desafíos es fundamental para construir un país más justo e inclusivo.


