
EL VENEZOLANO COLOMBIA | POR José Ramón Villalobos
En Colombia viven más de 2.8 millones de venezolanos que huyen de una crisis profunda. Muchos han construido aquí una nueva vida, con esfuerzo, dignidad y un firme deseo de integrarse. Sin embargo, cada vez es más evidente que el Gobierno del presidente Gustavo Petro no ha respondido con la solidaridad y acción que esta comunidad merece.
Desde el inicio de su mandato, el presidente Petro se ha mostrado reticente a impulsar nuevos mecanismos de regularización migratoria. No ha habido anuncios concretos que amplíen ni mejoren las condiciones de los migrantes venezolanos, especialmente de quienes llegaron después del corte del Permiso por Protección Temporal (PPT) o no lograron acogerse al programa.
Más preocupante aún, múltiples reportes coinciden en que la tasa de rechazo de solicitudes de visa por parte de ciudadanos venezolanos se ha incrementado considerablemente, limitando gravemente las oportunidades de legalidad y estabilidad para miles de familias. En muchos casos, estas negativas se dan incluso cuando los solicitantes cumplen con los requisitos exigidos.
La falta de voluntad política y la ausencia de nuevos programas envían un mensaje doloroso: los venezolanos parecen no estar en la prioridad del actual gobierno.
Es necesario recordar que la migración venezolana no es una crisis pasajera, sino un fenómeno estructural que requiere políticas migratorias claras, humanitarias y sostenibles. Colombia fue un ejemplo regional durante los primeros años de esta ola migratoria, pero hoy ese liderazgo se está diluyendo peligrosamente.
Los venezolanos en Colombia no pedimos privilegios. Pedimos reconocimiento, rutas claras de integración, y un trato digno. El silencio y la indiferencia no son política pública.


