Un reciente informe de la Contraloría General de la República ha reactivado el debate sobre la viabilidad del modelo de salud en Colombia, al advertir sobre pasivos acumulados que superan los 32,9 billones de pesos. Este panorama ha llevado a diversos expertos a pronunciarse sobre la magnitud del problema y la urgencia de soluciones estructurales.
La crisis no es nueva, dice Carolina Corcho
La exministra de Salud, Carolina Corcho, afirmó que la situación crítica señalada por la Contraloría no se generó bajo la administración actual, sino que es consecuencia de fallas arrastradas durante años. En entrevista con La W Radio, enfatizó que el deterioro del sistema tiene raíces estructurales, más allá de coyunturas políticas.
Corcho fue enfática en señalar que no existe evidencia de que el Gobierno de Gustavo Petro haya desfinanciado el sistema. “La Contraloría desmiente que el Ejecutivo haya retirado recursos, y más bien denuncia que las EPS no cuentan con las reservas técnicas exigidas por ley”, explicó.
Según la exministra, al menos 12,4 billones de pesos que deberían estar disponibles en cuentas bancarias para respaldar deudas históricas no se encuentran, lo que agrava el panorama financiero y afecta directamente a los usuarios mediante acciones legales como tutelas y derechos de petición por servicios negados.
Ineficiencia operativa: el otro diagnóstico
Desde una perspectiva académica, el profesor Andrés Vecino, de la Universidad Johns Hopkins, identificó un problema de eficiencia en el uso de recursos como la causa central de la crisis. “Las EPS están gastando, en promedio, un 10 % más de lo que reciben. Esto las vuelve insostenibles y vulnerables a intervenciones estatales, de las que pocas logran recuperarse”, afirmó.
Vecino advirtió que si no se optimiza el gasto, los recursos seguirán siendo insuficientes para garantizar atención de calidad y programas preventivos. “Gastar mejor no solo es una necesidad financiera, también es un beneficio directo para los pacientes”, sostuvo.
¿Reforma o reestructuración? El camino aún no es claro
Ambas voces coinciden en la necesidad de una reforma integral. Corcho insiste en que el Congreso ha postergado una transformación imprescindible para frenar el colapso. Por su parte, Vecino considera que la propuesta defendida por la exministra podría resultar contraproducente: incrementaría los costos y reduciría la eficiencia, agudizando los problemas actuales.
En medio del cruce de visiones, la Contraloría mantiene su advertencia: sin una intervención profunda y consensuada, el sistema de salud colombiano podría seguir perdiendo sostenibilidad, afectando a millones de ciudadanos que dependen diariamente de su funcionamiento.


