
Un operativo de gran envergadura realizado por la Armada de Colombia en aguas del Pacífico impidió que un cargamento de cocaína, valorado en más de 16 millones de dólares, llegara a mercados internacionales. La acción se desarrolló gracias a labores de inteligencia que permitieron interceptar una embarcación sospechosa cargada con 346 kilogramos del estupefaciente.
Intercepción en altamar
La operación se efectuó a 10 millas náuticas al noreste de Isla Gorgona, donde unidades de la Fuerza Naval detectaron una lancha tipo Go Fast que navegaba de manera irregular. Ante las señales de alerta, se desplegó una Unidad de Reacción Rápida (URR) desde la Estación de Guardacostas de Buenaventura, la cual emprendió una persecución que se prolongó durante más de cinco horas.
Pese a las maniobras evasivas realizadas por la tripulación, el personal naval logró detener la embarcación. A bordo se encontraban dos ciudadanos colombianos, quienes fueron puestos bajo custodia de las autoridades judiciales competentes.
Descubrimiento del cargamento
Al inspeccionar la lancha, los uniformados hallaron un doble fondo en el casco que levantó sospechas. Posteriormente, la nave fue trasladada al Distrito Especial de Buenaventura, donde se procedió a cortar las láminas metálicas. En el interior se encontraron 350 paquetes rectangulares con características propias del narcotráfico, además de envases plásticos diseñados para el transporte de alcaloides.
La incautación no solo incluyó la droga, sino también 180 galones de combustible procesado y equipos de comunicación satelital empleados para coordinar la logística con redes criminales internacionales.
Confirmación y judicialización
Especialistas de la Policía Nacional realizaron pruebas químicas que ratificaron que el material incautado correspondía a clorhidrato de cocaína. Con ello, tanto los detenidos como el alijo fueron entregados a la Fiscalía para los respectivos procesos de judicialización.
De acuerdo con la Armada, este resultado evitó que alrededor de 800.000 dosis de droga fueran distribuidas en distintos países, lo que representa un significativo golpe a las finanzas de organizaciones ilegales que operan en el Pacífico.
Avances y retos contra el narcotráfico
El capitán de corbeta Camilo Larrota, comandante de la Estación de Guardacostas de Buenaventura, destacó que los narcotraficantes están implementando nuevos métodos de ocultamiento para evadir los controles marítimos. Sin embargo, aseguró que las fuerzas militares continúan reforzando sus capacidades de vigilancia para contrarrestar estas amenazas.
La Armada reiteró su llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad vinculada a economías ilícitas a través de la línea gratuita 146, disponible en todo momento.
La incautación de este cargamento refleja la magnitud de los esfuerzos que Colombia despliega para combatir el tráfico de drogas en sus costas. Cada operación de este tipo no solo frena la circulación de estupefacientes, sino que también debilita las estructuras financieras de los grupos criminales que lucran con estas actividades.



