
El mercado laboral colombiano cerró julio de 2025 con cifras que marcan un hito: la tasa de desocupación se ubicó en 8,8%, el nivel más bajo para un mes de julio desde 2001. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), esto representa una reducción de 1,1 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2024, lo que evidencia un avance significativo en la generación de empleo.
El impacto en las principales ciudades
Las 13 áreas metropolitanas más importantes del país registraron una tasa de desempleo de 8,4%, por debajo del promedio nacional y 1,8 puntos menos que en 2024. Ciudades como Medellín, Villavicencio y Cali lideran la lista con los índices más bajos, mientras que Quibdó, Riohacha e Ibagué continúan enfrentando serios desafíos laborales.
En Medellín, la reactivación industrial y la disminución del contrabando han impulsado la generación de empleo, convirtiéndola en la capital con menor tasa de desocupación: 7,3%. Este resultado ha sido destacado por el Gobierno como ejemplo de crecimiento sostenible.
Sectores que impulsan la creación de empleo
El informe del Dane revela que los sectores de alojamiento, servicios de comida, transporte y almacenamiento han sido los principales generadores de nuevas oportunidades laborales, aportando más de 350.000 puestos en conjunto. Sin embargo, la industria de información y comunicaciones registró una caída significativa, con la pérdida de 80.000 empleos.
Este dinamismo refleja una reconfiguración del mercado laboral, donde los servicios continúan ganando protagonismo, aunque persisten desafíos en ramas altamente tecnológicas.
Brecha de género y población joven
La tasa de desempleo mantiene una diferencia entre hombres (7,1%) y mujeres (11,1%), aunque la brecha se redujo 1,2 puntos respecto a 2024. Además, el desempleo juvenil cayó a 15%, con mejoras notables en ciudades como Pereira, Cali y Villavicencio.
Por otro lado, la informalidad laboral descendió, alcanzando 54,8% a nivel nacional y 41,6% en las principales urbes, aunque aún representa un reto estructural para consolidar la estabilidad económica.
Reacciones y perspectivas
El presidente Gustavo Petro celebró la cifra histórica y destacó que la economía “muestra una gran vitalidad”. Sin embargo, expertos advierten que la mejora podría verse limitada por la política monetaria del Banco de la República, que mantiene una tasa de interés de 9,25%, lo que frena el consumo y la inversión.
Analistas coinciden en que, si se fortalecen los incentivos para la formalización y se mantienen políticas de estímulo productivo, Colombia podría consolidar un crecimiento sostenido y ampliar las oportunidades para millones de trabajadores.
Con información de Portafolio


