Militares retirados rechazan propuesta de cooperación fronteriza con Venezuela. La propuesta del gobierno venezolano de coordinar operaciones militares conjuntas en la frontera con Colombia ha generado un fuerte rechazo entre militares retirados del país andino.
La Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (Acore) calificó la iniciativa como una amenaza directa a la soberanía nacional y advirtió sobre los riesgos legales, éticos y de seguridad que podría acarrear para la estabilidad del territorio.
Preocupación por la soberanía nacional
En un comunicado oficial emitido el 13 de septiembre, Acore dejó claro su desacuerdo con la idea de unir fuerzas con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
El gremio de oficiales retirados sostiene que aceptar esta cooperación implicaría ceder parte del control territorial y estratégico de Colombia a un gobierno al que acusan de brindar refugio y apoyo logístico a estructuras criminales.
Acusaciones contra el régimen venezolano
La asociación señaló que, desde hace años, la administración de Nicolás Maduro ha permitido la presencia de grupos armados ilegales colombianos en estados fronterizos de Venezuela como Apure, Zulia y Amazonas.
Según el comunicado, las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) utilizan estas zonas como retaguardia, rutas de suministro y puntos de reagrupamiento sin enfrentar acciones efectivas para su desmantelamiento.
Riesgos legales y de seguridad
Para Acore, la propuesta venezolana no solo pone en riesgo la autonomía militar, sino que también podría generar complicaciones jurídicas. La cooperación con un país señalado por la comunidad internacional por violaciones de derechos humanos y vínculos con organizaciones delictivas, podría implicar responsabilidades internacionales para Colombia.
Además, se advierte que las diferencias doctrinales y los intereses divergentes entre ambas fuerzas dificultarían cualquier coordinación efectiva.
Contexto geopolítico delicado
La frontera colombo-venezolana, de más de 2.200 kilómetros, ha sido históricamente una zona de alta tensión, marcada por el contrabando, el narcotráfico y la presencia de grupos insurgentes.
En este contexto, analistas consideran que cualquier intento de cooperación militar debe evaluarse con extrema cautela para no comprometer la integridad territorial ni la seguridad interna.
Llamado a la prudencia
Finalmente, Acore instó al gobierno colombiano a rechazar de manera categórica la propuesta y a fortalecer sus propias capacidades defensivas. El comunicado concluye recordando que la defensa de la soberanía es una responsabilidad indelegable y que cualquier acción conjunta con un régimen acusado de proteger a enemigos internos representa un riesgo inaceptable para la nación.


