
El más reciente enfrentamiento verbal entre el presidente Gustavo Petro y el exmandatario Iván Duque elevó la temperatura del debate nacional sobre la lucha antidrogas. Las recriminaciones mutuas surgieron tras la descertificación de Colombia por parte de Estados Unidos, que cuestionó los resultados del país en la erradicación de cultivos de coca. Mientras Petro señala a su antecesor de “adicto a la sangre”, Duque reivindica su gestión y acusa a la administración actual de permitir un repunte en la siembra ilícita.
Duque defiende su legado
A través de la red social X, Iván Duque rechazó las críticas presidenciales y aseguró que las cifras demuestran un deterioro en el combate al narcotráfico desde agosto de 2022. Según el exjefe de Estado, los equipos de erradicación manual “se redujeron a mínimos históricos” y las incautaciones resultan insuficientes frente al aumento de la producción de cocaína. Con un tono sereno, afirmó: “A las bajezas, altura; y a las agresiones, soluciones”.
El mandatario colombiano no se quedó atrás y respondió con contundencia. En su mensaje, acusó a Duque de dejar crecer los cultivos de coca “en más de 60 %” y de desmantelar los programas de sustitución voluntaria. También lo responsabilizó de haber encarcelado a jóvenes y de incrementar la pobreza. “Es usted el que permitió que crecieran los grupos armados, por adicción a la sangre y odio a la paz”, escribió el presidente, insistiendo en que su gobierno ha desacelerado el ritmo de expansión de la coca.
Contexto de la descertificación
El trasfondo de esta disputa es la decisión de Washington de descertificar a Colombia en su informe anual sobre la lucha contra las drogas. Aunque Estados Unidos evitó imponer sanciones, el informe destacó el aumento de los cultivos ilegales y el debilitamiento de las políticas de erradicación. Duque considera que la “paz total”, iniciativa clave de Petro para negociar con grupos armados, ha sido “paz fatal” al permitir un ambiente permisivo para los narcotraficantes.
La confrontación revela la profunda polarización en torno a la política de drogas y el manejo de las relaciones con Estados Unidos. Petro cuestiona la influencia de sectores de extrema derecha en la decisión de la Casa Blanca, mientras Duque sostiene que Colombia debe retomar una estrategia firme. El cruce de declaraciones anticipa un debate prolongado que impactará en la agenda de seguridad, la cooperación internacional y las elecciones venideras.
El choque de narrativas entre actual y expresidente no solo refleja diferencias ideológicas, sino también la pugna por el relato sobre el narcotráfico en Colombia, un tema que sigue marcando la política nacional y las relaciones con Washington.
Tranquilidad y cabeza fría: a las bajezas, altura; y a las agresiones, soluciones. En estos tres años, los grupos manuales de erradicación se redujeron a mínimos históricos, los cultivos ilícitos crecieron más de un 40% y las incautaciones, que tanto alardean, son bajas frente al… pic.twitter.com/yAzlB8UBGc
— Iván Duque 🇨🇴 (@IvanDuque) September 16, 2025
Con información de Infobae


