
El presidente de la Cámara de Comercio de Cúcuta, Sergio Castillo, reveló que en el primer semestre de 2025 se constituyeron 228 nuevas empresas en la ciudad, de las cuales 217 fueron fundadas por ciudadanos venezolanos. Este dato refleja un crecimiento notable en la participación de migrantes y empresarios venezolanos la dinámica local, tres años después de la reapertura de la frontera entre Táchira y Norte de Santander.
Impacto directo en el intercambio comercial
Castillo destacó que, en lo que va del año, el flujo comercial entre Colombia y Venezuela supera los 560 millones de dólares, siendo Cúcuta el epicentro de la mitad de ese movimiento. El 51 % de la actividad se origina desde la capital nortesantandereana hacia el lado venezolano, consolidando a la ciudad como una pieza clave en el engranaje económico fronterizo.
El dirigente gremial subrayó que el aporte de los venezolanos no es un fenómeno reciente, sino parte de una tradición histórica. Familias, cultura compartida y la cercanía geográfica han forjado lazos sólidos que hoy se reflejan en un mercado mucho más activo.
Crecimiento de consumidores en la ciudad
Desde el 26 de septiembre de 2022, cuando se reabrió oficialmente la frontera, se estima que la presencia de consumidores venezolanos en Cúcuta ha aumentado en un 50 %. Esta tendencia se evidencia en sectores como el comercio minorista, los servicios y la gastronomía, donde la demanda se ha expandido de manera significativa.
Los registros de la Cámara de Comercio apuntan a que la inversión extranjera, aunque concentrada en micro y pequeñas empresas, genera un efecto multiplicador en la economía local, impulsando el empleo y diversificando la oferta de bienes y servicios.
Encuentro empresarial binacional
En el marco del encuentro binacional realizado entre el 3 y 4 de septiembre, más de 300 empresarios colombianos y venezolanos analizaron oportunidades conjuntas y desafíos del comercio transfronterizo. Castillo resaltó que estos espacios fortalecen la confianza entre actores privados de ambos países y permiten avanzar hacia acuerdos de cooperación más estables.
Los participantes coincidieron en la importancia de reducir barreras burocráticas, mejorar la infraestructura vial y garantizar seguridad jurídica para consolidar los avances registrados desde 2022.
Perspectivas para el futuro inmediato
El escenario que vive Cúcuta refleja un proceso de integración económica que beneficia a las dos naciones. La instalación de más de 200 negocios venezolanos en apenas seis meses confirma la capacidad de resiliencia de los migrantes y su disposición a invertir en el país vecino.
De mantenerse esta tendencia, se proyecta un aumento sostenido en el intercambio comercial y en la generación de empleo local. Así, la frontera vuelve a perfilarse no solo como un espacio de tránsito, sino como un motor de crecimiento regional con impacto directo en las comunidades de ambos lados.


