
La izquierda colombiana ya tiene rostro para las elecciones presidenciales de 2026. Iván Cepeda Castro, senador, filósofo y reconocido defensor de los derechos humanos, se convirtió este domingo en el candidato oficial del Pacto Histórico, tras imponerse con más del 65 % de los votos en la consulta popular de la coalición. Con 1.477.584 sufragios, el legislador superó ampliamente a su contendora, la exministra Carolina Corcho, quien obtuvo 652.008 votos, consolidando su liderazgo dentro del movimiento progresista que respalda al presidente Gustavo Petro.
Su victoria no solo marca el inicio de una nueva etapa para la izquierda, sino que también confirma a Cepeda como el principal heredero político del proyecto de transformación social impulsado por el actual Gobierno.
Una victoria que consolida el liderazgo del Pacto Histórico
La jornada de este domingo estuvo marcada por una alta participación dentro de la militancia de izquierda: más de dos millones de colombianos acudieron a las urnas, un resultado considerado positivo por los organizadores.
Tras conocerse los primeros resultados, Cepeda celebró su triunfo ante un auditorio lleno en Bogotá, donde agradeció el apoyo de campesinos, indígenas y movimientos sociales que respaldaron su candidatura.
“El Pacto Histórico es hoy la fuerza política más poderosa del país”, expresó con tono triunfante. En su discurso, hizo un llamado a la unidad y a la serenidad, insistiendo en que la campaña de 2026 debe centrarse en propuestas y no en ataques personales.
Un sobreviviente de la violencia política
Hijo del dirigente comunista Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares, Iván Cepeda ha sido símbolo de resistencia y dignidad dentro de la izquierda colombiana.
A sus 63 años, el senador bogotano se presenta como un sobreviviente del genocidio político contra la Unión Patriótica y como una voz firme en la defensa de las víctimas del conflicto armado.
“Soy hijo de un senador asesinado por creer en los derechos de la gente. Esa historia me obliga a seguir luchando”, recordó recientemente durante el lanzamiento de su precandidatura en Pasto.
Del Congreso a las mesas de paz
Desde su llegada al Congreso en 2010, Cepeda se ha convertido en uno de los referentes más respetados del progresismo colombiano. Participó activamente en los diálogos de paz con las FARC, que culminaron con el histórico acuerdo de 2016, y más recientemente fue negociador del Gobierno Petro en las conversaciones con el ELN.
También ha sido protagonista de uno de los casos judiciales más mediáticos del país: la denuncia por manipulación de testigos contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, proceso que marcó un hito en la confrontación política entre la izquierda y la derecha colombiana.
Una campaña que busca continuidad y expansión
Con el respaldo de figuras influyentes como María José Pizarro, Gustavo Bolívar, Susana Muhamad y Gloria Inés Ramírez, Cepeda se impuso como el candidato de consenso dentro del Pacto Histórico.
Su victoria llega tras semanas de incertidumbre, marcadas por la renuncia del exalcalde de Medellín Daniel Quintero, quien pese a apartarse de la contienda acumuló más de 138.000 votos debido a su aparición en el tarjetón.
La coalición ha anunciado que en marzo de 2026 realizará una consulta interpartidista junto a sectores del centro político para definir el Frente Amplio, una alianza que buscará mantener la continuidad del proyecto progresista iniciado por Gustavo Petro.
Entre los retos y las críticas del proceso
Aunque los resultados fueron celebrados como un triunfo de la izquierda, la jornada electoral no estuvo exenta de cuestionamientos.
Diversos votantes denunciaron falta de mesas de votación, cambios de lugar y ausencia de jurados, lo que habría desanimado a miles de participantes. La Registraduría justificó los inconvenientes señalando que el dispositivo logístico era menor al de unas elecciones nacionales, debido a las expectativas iniciales de baja participación.
Pese a estas irregularidades, el número total de votantes —más de 2 millones de ciudadanos— fue considerado un termómetro alentador para las aspiraciones del bloque progresista de cara al 2026.
El desafío de construir un segundo gobierno progresista
Iván Cepeda asume la candidatura con la misión de mantener unida a la izquierda y proyectar un segundo gobierno de corte progresista en Colombia. Su discurso, centrado en la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la consolidación de la paz, apunta a seducir no solo al electorado del Pacto Histórico, sino también a sectores moderados del centro.
Con una trayectoria marcada por la coherencia y la denuncia de los abusos de poder, Cepeda enfrenta el reto de transformar su perfil parlamentario en un liderazgo nacional capaz de atraer nuevos votantes en un país profundamente polarizado.
“Tenemos todas las condiciones para construir un segundo gobierno progresista”, afirmó tras su victoria, convencido de que su campaña no solo representa una aspiración electoral, sino la continuidad de una causa histórica: la de un país más justo, incluyente y en paz.
El triunfo de Iván Cepeda en la consulta del Pacto Histórico marca el inicio de una nueva etapa para la izquierda colombiana. Heredero político del legado de Gustavo Petro y símbolo de una generación que ha resistido la violencia, Cepeda encarna la posibilidad de una continuidad progresista con rostro renovado.
De cara a las elecciones de 2026, su candidatura promete ser uno de los ejes centrales del debate nacional, en un escenario donde la paz, la justicia y la democracia volverán a ponerse a prueba en las urnas.
Con información de El País


