Gustavo Petro exige claridad sobre avión con cocaína interceptado en Venezuela: “Nunca llega información del origen”

◉ El primer mandatario sostuvo que están esperando información de inteligencia del régimen venezolano para avanzar en investigaciones

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió públicamente al incidente ocurrido en el estado venezolano de Apure, donde las autoridades del país vecino interceptaron una aeronave presuntamente cargada con cocaína que habría ingresado ilegalmente en su espacio aéreo.

El mandatario colombiano, a través de su cuenta de X, expresó su preocupación por la falta de información sobre el punto exacto de partida del vuelo y pidió que se esclarezca el origen de la nave, que según las primeras versiones habría despegado desde territorio colombiano.

Petro pide claridad sobre el origen del vuelo

En su pronunciamiento, el jefe de Estado señaló que la aeronave, un modelo C-210 con pintura blanca y azul, fue interceptada y detenida por las fuerzas venezolanas en Apure, una región fronteriza históricamente afectada por el narcotráfico y las operaciones de grupos armados irregulares.

Petro cuestionó que, pese a las capacidades satelitales de Estados Unidos, nunca se haya recibido información precisa sobre la procedencia de este tipo de vuelos ilegales.

“Debemos esperar información venezolana para saber el origen, que sería detectable por satélites norteamericanos, pero por extraña razón nunca llega información del origen de estas aeronaves”, escribió el presidente. Añadió que, aunque se sabe que despegan o aterrizan en Apure, los reportes nunca especifican el punto de partida dentro de Colombia.

Antecedentes del avión y hallazgos en el Caribe

El caso tomó mayor relevancia después de que medios de Curazao y Bonaire informaran que el avión destruido habría estado estacionado durante meses en la isla de Bonaire. Según reportó el Curazao Chronicle, la aeronave fue inmovilizada en el Aeropuerto Internacional Flamingo desde octubre de 2024 por razones regulatorias y permanecía bajo custodia de la Inspección de Medio Ambiente Humano y Transporte (ILT) de los Países Bajos.

Estos antecedentes abren interrogantes sobre cómo el aparato logró salir de esa jurisdicción y llegar hasta territorio venezolano, en un contexto de vigilancia reforzada en el Caribe por parte de agencias antidrogas internacionales.

El suceso también provocó la muerte de dos ciudadanos colombianos, según confirmó el Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), que ratificó la violación del espacio aéreo venezolano y la incautación de la aeronave.

Relaciones tensas y debate sobre el narcotráfico

El episodio se produce en medio de un ambiente diplomático sensible entre Bogotá y Caracas. Aunque Petro ha mantenido una política de acercamiento con el régimen de Nicolás Maduro, los temas relacionados con el narcotráfico y la seguridad en la frontera continúan siendo fuente de fricciones.

El presidente colombiano aprovechó el hecho para reiterar su crítica hacia las operaciones militares de Estados Unidos en el mar Caribe, orientadas al combate de las redes de droga. Según el mandatario, tales operaciones han sido utilizadas como justificación política para intervenir en países con gobiernos contrarios a los intereses de Washington.

En ese marco, Petro negó la existencia del denominado “Cartel de los Soles”, una organización que, de acuerdo con Estados Unidos, vincularía a altos mandos militares venezolanos con el tráfico de cocaína. “El Cartel de los Soles no existe, es la excusa ficticia de la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen”, publicó el mandatario el pasado agosto.

Una propuesta regional frente al crimen organizado

Más allá de la controversia, Petro insistió en la necesidad de un enfoque cooperativo entre Colombia, Venezuela y Estados Unidos para combatir el narcotráfico. El presidente propuso una estrategia conjunta que permita desmantelar lo que denominó la “Junta del narcotráfico”, una estructura criminal transnacional cuyos líderes —según afirmó— residen en Europa y Oriente Medio.

“El paso de cocaína colombiana por Venezuela lo controla la Junta del narcotráfico y sus capos viven en Europa y Oriente Medio”, declaró, subrayando que la solución no radica en la confrontación, sino en la coordinación binacional y el fortalecimiento democrático.

Para Petro, el futuro de la región debe centrarse en una agenda común de desarrollo sostenible y justicia social. “Una Venezuela descarbonizada debe ser el propósito: la Gran Colombia, potencia mundial de la vida y pilar esencial de la unidad latinoamericana y de la paz”, concluyó.

Con información de Infobae

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