
La Alcaldía Distrital de Barranquilla trabaja en gestiones para habilitar vuelos directos hacia Nueva York, Madrid y Barcelona, con el objetivo de consolidar la ciudad como un referente de conectividad en el Caribe. Según explicó Ana María Aljure, gerente de ciudad, ya se han iniciado conversaciones con aerolíneas internacionales para materializar esta apuesta.
“Estamos pensando en un vuelo Barranquilla–Madrid. Lo que buscamos es que nuestra industria de entretenimiento siga creciendo y que la ciudad se convierta en un punto estratégico de conexión”, afirmó Aljure desde el aeropuerto Ernesto Cortissoz.
Nuevas rutas nacionales con Satena
Mientras avanzan las gestiones internacionales, Barranquilla estrenó este fin de semana vuelos directos a Montería, Valledupar, Aguachica y Bucaramanga, como parte del nuevo hub Caribe impulsado por la aerolínea estatal Satena. El primer vuelo Montería–Barranquilla aterrizó este viernes con 55 pasajeros, confirmando la buena acogida de la iniciativa.
El presidente de Satena, general Óscar Zuluaga, destacó que la aerolínea ya tiene presencia en 30 de los 32 departamentos del país y que este proyecto busca mejorar la movilidad en regiones con baja conectividad aérea.
Expansión y retos de infraestructura
Zuluaga explicó que el plan de expansión de Satena estaba previsto inicialmente para el oriente del país, pero dificultades de infraestructura trasladaron la estrategia al Caribe. “Hoy conectamos la región Caribe y cumplimos con la apuesta de extender el servicio esencial de movilidad”, señaló.
El oficial agregó que la aerolínea espera atender poblaciones que aún carecen de rutas aéreas, fortaleciendo la integración regional y el acceso a nuevas oportunidades de desarrollo.
Impacto en turismo y comercio
Por su parte, Carlos Rodríguez, director regional de Aerocivil, subrayó que esta nueva etapa de conectividad aérea representa una oportunidad para impulsar el turismo, fortalecer el comercio y promover el intercambio cultural en la región Caribe.
La estrategia de expansión aérea busca convertir a Barranquilla en un centro de operaciones clave, capaz de atraer inversión, generar empleo y consolidar su papel como puerta de entrada al Caribe colombiano y al mundo.


