Petro habló con Trump y Delcy: esto se sabe

Aseguró que está impulsando la realización de un diálogo para buscar una salida política y pacífica a la inestabilidad en Venezuela

En medio de un escenario regional marcado por tensión, incertidumbre y disputas geopolíticas tras la caída de Nicolás Maduro, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sorprendió al revelar que sostuvo conversaciones directas tanto con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como con Delcy Rodríguez, actual cabeza del poder en Venezuela.

El anuncio, hecho durante un discurso en la Plaza de Bolívar ante manifestaciones ciudadanas, no solo confirmó un giro en la comunicación diplomática, sino que también dejó entrever la intención de Bogotá de convertirse en un puente político para contener una escalada y abrir un proceso de estabilidad en el país vecino. Petro, quien ha insistido en que el conflicto venezolano no debe resolverse por la fuerza, sostuvo que su propósito es promover un diálogo tripartito y, si es posible, mundial.

La Plaza de Bolívar como escenario político

El anuncio no se produjo en un acto institucional ni desde una sala de reuniones diplomática. Petro eligió el escenario más simbólico de la capital: la Plaza de Bolívar, rodeado de manifestantes, discursos y tensión interna. Desde allí, reveló que conversó recientemente con Delcy Rodríguez, a quien incluso invitó formalmente a Colombia. Según explicó, esa invitación tiene un objetivo concreto: construir un espacio de diálogo que incluya a Estados Unidos como actor determinante en el nuevo orden venezolano.

Petro fue enfático al asegurar que “no se puede bajar la guardia” y que el paso siguiente debe ser profundizar conversaciones en la Casa Blanca. Ese mensaje dejó claro que Colombia no pretende limitarse a observar la crisis desde la frontera, sino que busca incidir activamente en la reorganización regional que se está produciendo.

Una llamada inédita con Trump y un giro de tono

La revelación más llamativa del mandatario fue que habló por primera vez por teléfono con Donald Trump desde que el republicano asumió su segundo gobierno. Petro detalló que la conversación duró cerca de una hora y ocurrió justo antes de que él se dirigiera al acto público, motivo por el cual su intervención planeada cambió de rumbo.

“Traía un discurso y tengo que dar otro”, confesó, admitiendo que el contenido original era más severo por su experiencia personal con la guerra. Sin embargo, tras la conversación telefónica, el enfoque se transformó: Petro optó por insistir en la necesidad de recuperar canales oficiales entre cancillerías y presidencias, advirtiendo que cuando desaparece la comunicación institucional, crece el riesgo de confrontación.

El presidente colombiano también afirmó que Trump lo dejó hablar y que él buscó concentrarse en dos asuntos centrales para evitar prolongar el contacto: Venezuela y narcotráfico.

Narcotráfico y frontera, la agenda inevitable

En la conversación, Petro abordó directamente la lucha contra el crimen transnacional. Explicó que le entregó cifras al mandatario estadounidense, insistiendo en que el narcotráfico debe ser tratado como un problema estructural y no como un argumento político. Además, mencionó que los temas fronterizos fueron esenciales dentro del intercambio: seguridad en límites compartidos, incautación de drogas y el avance de redes armadas.

En ese contexto, Petro reveló un dato que añade complejidad al panorama: sostuvo que meses atrás había coordinado operaciones conjuntas con Nicolás Maduro para enfrentar a organizaciones criminales que operan en regiones como el Catatumbo. Su declaración sugiere que, aun con la salida del líder chavista, las dinámicas de seguridad continúan siendo una urgencia binacional.

Petro apuesta por una conversación internacional sobre Venezuela

Más allá del detalle de las llamadas, el mensaje político fue claro: Petro pretende construir una salida que trascienda el choque entre gobiernos y no reduzca el futuro venezolano a una disputa de poder controlada desde Washington o desde el núcleo duro del chavismo. Su propuesta de diálogo tripartito busca abrir un espacio en el que Colombia actúe como mediador y promotor de una estabilización que no dependa únicamente de presiones militares o sanciones económicas.

Al invitar a Trump a Colombia y sugerir una conversación global, Petro intenta proyectar un liderazgo regional, aunque el desafío es evidente: persuadir a actores con intereses contradictorios y evitar que Venezuela entre en una fase prolongada de tutela política externa o de endurecimiento interno.

Las revelaciones del presidente Petro confirman que el reordenamiento venezolano no se está discutiendo solo en Caracas o en Washington, sino también en Bogotá, donde el Gobierno colombiano busca posicionarse como actor clave en un tablero donde se juega mucho más que el destino de un país: se define el equilibrio político y de seguridad de toda la región. En un contexto donde cada palabra puede encender tensiones, Petro apuesta por un principio que repite como advertencia histórica: sin diálogo, siempre hay guerra.

Con información de El Tiempo

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