A tres meses de los terremotos en Venezuela, Amnistía Internacional denunció falta de transparencia en la respuesta institucional y pidió que la recuperación coloque en el centro los derechos humanos y la dignidad de las víctimas. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon el norte del país el 24 de junio.
La organización entrevistó a 21 personas afectadas en Caracas y La Guaira entre el 23 de julio y el 14 de agosto. Los testimonios señalaron retrasos, poca coordinación y escaso acompañamiento oficial. Según el balance citado por Amnistía, el desastre dejó 6.509 fallecidos y 60.785 viviendas evaluadas, de las cuales 11.001 quedaron clasificadas como de alto riesgo.
Terremotos en Venezuela dejan dudas sobre desaparecidos
Amnistía Internacional cuestionó que las autoridades nacionales no hayan publicado un registro consolidado de personas desaparecidas. La única estimación oficial mencionada en su informe provino del gobernador de La Guaira, quien habló de 1.579 casos.
La organización también citó iniciativas ciudadanas que acumulan más de 41.000 reportes, aunque advirtió sobre errores y nombres duplicados. Por esa razón, insistió en la necesidad de contar con cifras oficiales verificadas y desagregadas por edad, sexo, ubicación y otras variables.
Familias denuncian escaso apoyo para localizar víctimas
Los entrevistados afirmaron que familiares y vecinos participaron inicialmente en la remoción de escombros mientras solicitaban maquinaria, especialistas y perros de búsqueda. También señalaron que buena parte del despliegue policial, militar y de inteligencia se concentró en vigilancia y control territorial.
Las familias relataron además que acudieron por su cuenta a hospitales, morgues, refugios y edificios colapsados para buscar información. Amnistía expresó preocupación por la falta de procedimientos centralizados para identificar restos y comunicar los resultados a los allegados.
Amnistía pide un plan de recuperación más transparente
La organización reclamó información actualizada sobre plazos, criterios y tipos de ayuda disponibles. También pidió crear un registro único de víctimas y publicar un plan de reconstrucción de viviendas con una autoridad claramente responsable de su ejecución.
Amnistía solicitó además atención médica y psicológica para los afectados, protocolos públicos para los refugios temporales y acceso para periodistas y organizaciones humanitarias.
Ana Piquer, directora para las Américas de la organización, sostuvo que la recuperación debe priorizar los derechos de las personas damnificadas. Para Amnistía, la transparencia y la coordinación institucional serán claves durante la siguiente etapa de reconstrucción.
Con información de El Nacional




