
El temor a los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está cambiando la rutina de comerciantes y clientes latinos en distintas ciudades de Estados Unidos. Algunos negocios han reducido sus horarios y personal, mientras otros enfrentan una fuerte caída en las ventas debido a que parte de sus clientes evita salir de sus casas.
Uno de los casos más recientes se encuentra en Georgia, donde Laurinda Pestana cerró en septiembre su negocio Venezuelan Store, un establecimiento de comida venezolana que durante siete años funcionó como punto de encuentro para la comunidad en Alpharetta, al norte del área metropolitana de Atlanta.
Pestana explicó que decidió cerrar el establecimiento en medio de los operativos migratorios y de una situación económica que, según relató, hizo cada vez más difícil mantener el negocio abierto. La empresaria aseguró que sus clientes comenzaron a salir menos por temor a encontrarse con agentes de inmigración.
“Los clientes tienen miedo de salir a la calle a comprar o a pasear”, afirmó Pestana, quien señaló que su negocio se había convertido en un punto de encuentro para venezolanos en Georgia. Tras el cierre, la empresaria quedó desempleada y busca nuevas oportunidades para permanecer en Estados Unidos.
Menos clientes y reducción de personal
El caso de Pestana no sería aislado. La crónica recoge testimonios de otros comerciantes hispanos que han tenido que reducir sus plantillas ante la disminución de la actividad comercial.
En Gainesville, Georgia, una localidad con una importante población hispana, el propietario de un pequeño taller mecánico despidió a parte de sus trabajadores. En otros establecimientos, los dueños aseguran que la incertidumbre les impide saber cuánto podrán vender cada semana o cuánto personal podrán mantener.
Nancy, una mexicana que vende frutas y verduras en un mercado ubicado aproximadamente a una hora de Atlanta, describió una situación similar. Según su testimonio, el negocio está “muy lento” porque muchas personas están nerviosas por los operativos de ICE y han dejado de salir con la misma frecuencia.
La comerciante aseguró que actualmente están sobreviviendo y expresó su deseo de que la situación mejore.
Los Ángeles muestra el impacto económico
Aunque todavía no existen cifras que permitan establecer con precisión el impacto de las actuales operaciones migratorias sobre los negocios latinos en todo Estados Unidos, investigaciones realizadas en Los Ángeles muestran el efecto que los operativos pueden tener sobre la actividad comercial.
Un estudio del Latino Policy & Politics Institute de UCLA, publicado en julio de 2026, analizó el impacto de las operaciones de control migratorio realizadas en junio de 2025 en nueve zonas comerciales del condado de Los Ángeles.
El estudio encontró que, en las dos semanas posteriores a esas operaciones, los negocios formales ubicados en las áreas analizadas registraron aproximadamente 46.000 visitas menos, lo que se tradujo en pérdidas acumuladas estimadas en US$3,16 millones.
El impacto también alcanzó directamente a los empresarios. Según la encuesta realizada por UCLA, 59 % de lo




