Con más de 150 mil personas trasladadas dentro del país y un crecimiento migratorio sin precedentes, los venezolanos se han convertido en la comunidad extranjera más grande de Brasil, según el último censo publicado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Este fenómeno no solo revela el impacto del éxodo venezolano, sino también el esfuerzo de integración y supervivencia en tierras brasileñas.
Un aumento migratorio sin comparación
En los últimos 12 años, la migración venezolana hacia Brasil se multiplicó por 94, superando a los portugueses como el grupo extranjero más numeroso. El estado fronterizo de Roraima, especialmente su capital Boa Vista y la ciudad de Pacaraima, ha sido el primer punto de acogida para miles de familias que llegan a pie cruzando la frontera norte.
Aunque muchos permanecen en refugios temporales, otros se desplazan hacia grandes centros urbanos en busca de nuevas posibilidades.
Historias de lucha y reinvención
Entre las miles de historias que encarnan este fenómeno, está la de Haydee, una madre venezolana que llegó recientemente desde Puerto La Cruz. Su travesía comenzó en un refugio estatal, pero pronto partió sola con sus hijos hacia Río de Janeiro, donde hoy vive en una favela mientras espera regularizar su estatus migratorio y el nacimiento de su tercer hijo.
Por otro lado, Yelitza, quien llegó hace siete años y conoció la dureza de dormir en la calle, ahora lidera una organización que brinda apoyo a sus compatriotas. Su labor se hace más necesaria tras los recortes de la Operación Acogida, el plan humanitario del gobierno brasileño implementado en 2018 y que actualmente enfrenta limitaciones logísticas y presupuestarias.
Emprender en tierra extranjera
En São Paulo, Gema es testimonio de resiliencia. Llegó antes del auge migratorio y tras ocho años de esfuerzo logró fundar “Chévere”, un restaurante delivery que atiende a personas con restricciones alimentarias.
Para ella, emprender ha sido una vía para recuperar su identidad y dignidad. “No hay receta perfecta”, dice. “En mi caso fue el propósito de cuidar de las personas a través de los alimentos”.
América Latina, destino y retorno
Brasil no es el único país que recibe venezolanos. Colombia, Perú, Chile y Argentina también acogen comunidades significativas. Sin embargo, muchos migrantes que intentaron llegar a Estados Unidos han optado por retornar a la región tras enfrentar obstáculos en la ruta, especialmente en el cruce de la peligrosa selva del Darién o el mar Caribe. La esperanza de establecerse sigue viva, aunque el camino esté lleno de desafíos.


