
El Gobierno del presidente Donald Trump enfrentó un contratiempo legal significativo luego de que un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos rechazara su petición de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos venezolanos. La resolución, emitida por el Noveno Circuito en San Francisco, preserva temporalmente la protección de unos 600,000 migrantes, evitando su deportación y garantizando su derecho a trabajar legalmente mientras el caso continúa en los tribunales.
Revés para la administración Trump
El panel de tres jueces, todos designados por presidentes demócratas, decidió mantener vigente la orden del juez Edward Chen, quien previamente había determinado que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, había excedido su autoridad al intentar revocar el programa. Esta decisión contradice los esfuerzos del Departamento de Justicia por suspender el fallo mientras se prepara una apelación más amplia.
El tribunal subrayó que eliminar el TPS para Venezuela generaría graves consecuencias: desde expulsiones injustas y fragmentación de familias hasta la pérdida de empleos para miles de personas integradas en la sociedad estadounidense. Además, enfatizó que el Congreso nunca contempló que una acción administrativa unilateral pudiera dejar en el limbo a tantos individuos que han construido sus vidas en el país.
Respuesta del Gobierno y camino hacia la Corte Suprema
La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, calificó el fallo como “un desafío abierto” contra la Corte Suprema, recordando que el máximo tribunal ya había permitido en mayo la finalización de protecciones para una parte de los migrantes afectados. Sin embargo, el Noveno Circuito consideró que la situación actual ameritaba mantener las salvaguardas mientras se resuelve el fondo del litigio. El Departamento de Justicia no descarta llevar nuevamente el caso ante la Corte Suprema para revertir esta decisión.
El TPS fue creado en 1991 para ofrecer alivio temporal a personas cuyos países sufren conflictos armados, desastres naturales u otras crisis extraordinarias. Durante el mandato del expresidente Joe Biden, el programa se amplió para incluir a cientos de miles de venezolanos y haitianos. La reciente tentativa de revocación, presentada en febrero por Noem, fue cuestionada por organizaciones de defensa de migrantes y afectados, quienes interpusieron la demanda que condujo al fallo favorable del miércoles.
Implicaciones para el futuro migratorio
La decisión del Noveno Circuito representa un respiro para miles de familias venezolanas en Estados Unidos, aunque la incertidumbre persiste mientras el caso podría escalar a la Corte Suprema.
Para los defensores de los migrantes, el fallo es una victoria provisional que refuerza la importancia del TPS como herramienta humanitaria y evidencia el papel clave de los tribunales en el control de las decisiones ejecutivas.
Con información de Reuters


