
La Ley de ajuste venezolano representa una iniciativa bipartidista en Estados Unidos destinada a regularizar el estatus migratorio de más de 400 mil ciudadanos de Venezuela. El proyecto, identificado como HR 1348, plantea la posibilidad de que quienes cumplan ciertos criterios accedan a la residencia permanente legal. Su presentación genera expectativas entre la comunidad migrante y abre un debate sobre los alcances y limitaciones de la propuesta.
Contexto y propósito del proyecto
La iniciativa es presentada ante la Cámara de Representantes con el respaldo de congresistas demócratas y republicanos. El representante Darren Soto explica que la medida pretende ofrecer estabilidad a personas que han escapado de la crisis política y humanitaria en su país de origen. Según sus declaraciones, permitir la residencia permanente significa reconocer el aporte de los venezolanos a las comunidades estadounidenses.
Reintroducida el 13 de febrero, la propuesta recibe el apoyo de figuras como María Elvira Salazar, Debbie Wasserman Schultz y Frederica Wilson. El plan es enviado al Comité de Justicia para su análisis. Salazar resalta que cientos de miles de migrantes venezolanos han huido del régimen de Nicolás Maduro y merecen protección para no enfrentar represalias en su país. Para convertirse en ley, la iniciativa debe superar la aprobación de la Cámara y el Senado antes de llegar a la firma presidencial.
Requisitos para acceder al beneficio
El texto del proyecto detalla las condiciones para obtener la residencia. Los solicitantes deben ser nacionales venezolanos y haber ingresado a Estados Unidos antes del 31 de diciembre de 2021. Además, se exige presencia física continua por un año con ausencias acumuladas no superiores a 180 días. La solicitud debe presentarse dentro de los tres años posteriores a la promulgación y cumplir los requisitos generales de admisibilidad migratoria. Cónyuges e hijos menores solteros también califican bajo las mismas condiciones.
Entre las ventajas, la propuesta incluye la cancelación de órdenes de deportación previas y la emisión de permisos de trabajo 180 días después de presentar la solicitud. Igualmente, plantea la suspensión de remociones mientras el trámite está en curso, brindando tranquilidad a las familias. Estas disposiciones buscan mitigar la incertidumbre y ofrecer un camino legal a quienes han construido su vida en territorio estadounidense.
Exclusiones y límites del ajuste
No todos los migrantes pueden acogerse al beneficio. Quedan excluidos quienes tengan condenas por delitos graves, dos o más sentencias por faltas de inmoralidad (excepto ofensas políticas menores), o quienes hayan participado en actos de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, grupo social u opinión política. Asimismo, quedan fuera quienes ingresaron al país después del 31 de diciembre de 2021. Estas restricciones pretenden preservar la seguridad y el orden legal del sistema migratorio.
Con información de La Nación.ar


