
En un esfuerzo conjunto entre el Gobierno Nacional, el Banco Mundial y la Alcaldía de Cartagena, más de 30 familias venezolanas comenzaron a recibir los primeros subsidios de arriendo solidario, un programa que busca aliviar la crisis habitacional de la población migrante en la ciudad.
La iniciativa, que se desarrolla bajo la coordinación de Corvivienda y la Oficina de Cooperación Internacional, forma parte del Proyecto de Vivienda Resiliente e Incluyente, y constituye una respuesta directa a la creciente demanda de hogares dignos por parte de los más de 68.000 migrantes venezolanos que residen en la capital de Bolívar, según datos de Migración Colombia.
Un plan de apoyo habitacional con respaldo internacional
El programa, que comenzó su convocatoria en mayo de 2025, tiene como meta entregar 500 subsidios de arriendo a hogares migrantes venezolanos con ingresos inferiores a dos salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV).
Los recursos provienen del Banco Mundial, sin implicar gastos del presupuesto distrital, y se administran a través del Convenio Interadministrativo de Cooperación No. 002 de 2025 entre Corvivienda, Fonvivienda y el Ministerio de Vivienda.
Según explicaron las autoridades locales, el subsidio busca garantizar un techo seguro y contribuir a la reducción del hacinamiento, uno de los principales desafíos que enfrentan las familias migrantes en Cartagena.
“Este proyecto demuestra la solidaridad del Estado colombiano con quienes buscan rehacer su vida lejos de su país. Aporta soluciones reales frente a la falta de vivienda y servicios básicos, y promueve la integración social”, destacó Gissela Román, gerente de Corvivienda.
Criterios y avances en la ejecución del programa
Para acceder al beneficio, los solicitantes debieron cumplir con requisitos específicos: contar con Permiso por Protección Temporal (PPT) o cédula de extranjería vigente, tener ingresos inferiores a dos salarios mínimos, no haber sido beneficiarios de otros subsidios de vivienda y residir en inmuebles fuera de zonas de alto riesgo.
La respuesta ciudadana superó las expectativas. Corvivienda informó que se recibieron 3.082 postulaciones, de las cuales 1.728 fueron habilitadas para continuar en el proceso de evaluación. En paralelo, se han realizado más de 200 visitas técnicas para verificar la habitabilidad de las viviendas seleccionadas.
Sin embargo, el proceso ha enfrentado obstáculos logísticos y administrativos, especialmente relacionados con la validación de documentos y la situación legal de algunos predios. Para mitigar estos problemas, la entidad reforzó la atención presencial y habilitó un canal exclusivo por correo electrónico que facilita la gestión de casos individuales.
Primeros resultados: familias con un nuevo comienzo
El programa ya arroja resultados concretos. Gracias a la Resolución 0711 de Fonvivienda, 37 familias venezolanas en Cartagena se convirtieron en las primeras beneficiarias del subsidio, que cubrirá una parte significativa del arriendo mensual durante 12 meses consecutivos.
La medida, que representa una inversión superior a 651 millones de pesos, permitirá a los hogares seleccionados pagar hasta 0,45 SMMLV del valor del alquiler. Además, fomenta la formalización de contratos de arrendamiento y la mejora en las condiciones de vida de los beneficiarios.
“Este logro no solo alivia la carga económica de los migrantes, sino que también fortalece la convivencia social y promueve el acceso equitativo a la vivienda”, añadió Román.
Un modelo replicable en otras ciudades
El subsidio de arriendo solidario no solo busca aliviar una necesidad puntual, sino también sentar las bases para una política pública sostenible de integración migratoria. Las autoridades locales consideran que el modelo implementado en Cartagena podría replicarse en otras regiones del país, especialmente en zonas con alta concentración de población venezolana, como Cúcuta, Barranquilla o Bogotá.
El programa también ha sido destacado por organismos internacionales como un ejemplo de cooperación efectiva entre gobiernos locales y multilaterales, al lograr resultados tangibles sin afectar las finanzas públicas distritales.
Una apuesta por la dignidad y la inclusión
La implementación del subsidio de arriendo para migrantes venezolanos en Cartagena representa un paso significativo hacia la inclusión social y la estabilidad habitacional de miles de familias que han visto en Colombia una segunda oportunidad.
Aunque aún queda camino por recorrer, los avances del programa reflejan una gestión eficiente y solidaria, que combina el esfuerzo institucional con el apoyo internacional para transformar la realidad de quienes llegaron huyendo de la crisis venezolana.
En medio de los desafíos migratorios del país, Cartagena demuestra que la cooperación, la empatía y la planificación pueden convertirse en herramientas poderosas para garantizar una vida más digna a quienes lo perdieron todo.
Con información de El Universal de Cartagena


