Tensión en el puente Simón Bolívar por protesta de familiares de colombianos presos en Venezuela

◉ El hecho ocurrió cuando los manifestantes, apostados en el lado colombiano, exigían información sobre sus parientes arrestados por autoridades venezolanas

Una nueva jornada de tensión se vivió en la frontera entre Colombia y Venezuela. En el puente internacional Simón Bolívar, que une a la población venezolana de San Antonio del Táchira con el municipio colombiano de Villa del Rosario, familiares de ciudadanos colombianos detenidos en territorio venezolano protagonizaron una manifestación que obligó a cerrar parcialmente el paso fronterizo más concurrido entre ambos países.

Una protesta que cruzó las vallas

El hecho ocurrió cuando los manifestantes, apostados en el lado colombiano, exigían información sobre sus parientes arrestados por autoridades venezolanas. En medio de la protesta, funcionarios de seguridad de Venezuela atravesaron las vallas metálicas que dividen ambos territorios para dialogar con los presentes, lo que generó momentos de tensión y desconcierto entre transeúntes y comerciantes.

El puente Simón Bolívar, símbolo del intercambio cotidiano entre ambos pueblos, se convirtió por horas en escenario de reclamos y confusión. Testigos relataron que el tránsito de peatones y vehículos fue interrumpido de forma intermitente mientras se desarrollaban las conversaciones entre los agentes venezolanos y los familiares.

Cierre intermitente en el principal corredor fronterizo

El cierre del paso no fue permanente, pero sí afectó el flujo constante de quienes cruzan a diario entre Táchira y Norte de Santander. En ciertos momentos, los manifestantes permitieron el paso de automóviles y motos, aunque por lapsos reducidos, lo que generó largas filas y demoras en el tránsito binacional.

De acuerdo con testimonios, los manifestantes insistieron en que su protesta es pacífica y que su único objetivo es obtener respuestas sobre el paradero y estado de sus familiares. Muchos denunciaron que las detenciones se habrían producido sin orden judicial y que desconocen los cargos que se les imputan.

Reclamo humanitario y ausencia de respuestas

Las familias presentes en el puente afirmaron que llevan semanas pidiendo información a través de canales diplomáticos, sin recibir respuesta oficial. “No sabemos si están bien, si comen o si han sido trasladados”, comentó una de las manifestantes, quien sostiene que su hermano fue detenido en territorio venezolano hace más de dos meses.

El reclamo apunta a la falta de comunicación entre los gobiernos de Bogotá y Caracas respecto a los ciudadanos colombianos privados de libertad en Venezuela. Aunque en los últimos años ambos países restablecieron relaciones diplomáticas, organizaciones humanitarias han advertido que la cooperación judicial y consular sigue siendo limitada.

Un puente que simboliza más que un paso fronterizo

El puente internacional Simón Bolívar no solo es el corredor peatonal y comercial más activo entre ambos países, sino también un punto de encuentro cargado de simbolismo. A diario lo cruzan miles de personas para trabajar, estudiar, abastecerse o recibir atención médica. Su cierre, aunque temporal, tiene efectos inmediatos sobre la economía local y sobre quienes dependen del tránsito constante entre las dos naciones.

Comerciantes del sector aseguraron que los bloqueos afectan las ventas y retrasan la entrega de mercancías. “Cada cierre significa pérdidas y más incertidumbre”, explicó un vendedor de alimentos que opera en la zona fronteriza.

Autoridades llaman a la calma

En medio de la creciente tensión, autoridades locales de ambos países hicieron un llamado a la calma. Desde el lado colombiano, funcionarios de Migración Colombia afirmaron que mantienen comunicación con sus homólogos venezolanos para evitar incidentes mayores y garantizar el respeto a los derechos humanos.

Por su parte, representantes de la Guardia Nacional Bolivariana aseguraron que no hubo enfrentamientos y que los funcionarios que cruzaron el límite lo hicieron con el objetivo de mediar en el conflicto. Sin embargo, algunos manifestantes expresaron temor ante la presencia de uniformados armados en medio de una movilización civil.

Frontera sensible y demandas pendientes

La frontera colombo-venezolana continúa siendo una zona de alta sensibilidad política y social, marcada por flujos migratorios, contrabando y tensiones bilaterales. Aunque en los últimos meses se han restablecido vuelos, acuerdos comerciales y canales diplomáticos, las heridas del pasado siguen abiertas, especialmente entre las familias afectadas por detenciones y desplazamientos.

Mientras tanto, los manifestantes advirtieron que continuarán exigiendo la liberación o información de sus seres queridos. “No nos moveremos hasta saber la verdad”, dijeron al final de la jornada, cuando el paso volvió a habilitarse parcialmente.

El puente Simón Bolívar, testigo de miles de historias de unión y separación, volvió a convertirse en símbolo de una frontera que aún busca estabilidad y justicia.

Con información de La Nación web

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad