
El presidente colombiano Gustavo Petro volvió a ser protagonista de la conversación pública este sábado, luego de sus declaraciones sobre la líder opositora venezolana María Corina Machado, recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025. Tras un mensaje inicial de felicitación, el mandatario emitió un extenso comunicado en redes sociales en el que cuestionó las alianzas internacionales de la dirigente, particularmente con Israel y Estados Unidos, lo que desató una fuerte polémica tanto en Colombia como en el ámbito regional.
De la felicitación al reclamo político
El desencadenante de la controversia fue una publicación en la que Petro se preguntó públicamente por qué Machado había buscado el respaldo de Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, a quien calificó de “criminal contra la humanidad” por la ofensiva en Gaza.
“Lo que no entiendo y quiero que me explique es por qué solicita ayuda a un criminal contra la humanidad, con orden de captura internacional, para llevar democracia a Venezuela”, escribió Petro en su cuenta de X.
El mandatario colombiano también arremetió contra los gobiernos latinoamericanos que, según él, respaldan la guerra en Medio Oriente, afirmando que no se puede hablar de paz “desde la alianza con el genocidio”.
Sus palabras provocaron reacciones inmediatas. Mientras algunos sectores celebraron su coherencia con una política exterior basada en los derechos humanos, otros lo acusaron de minimizar la represión venezolana y de defender indirectamente a Nicolás Maduro.
Negación tajante de apoyo a Maduro
Ante la avalancha de críticas, Petro respondió de manera directa. “Yo no defiendo a Maduro”, escribió, enfatizando que sus comentarios no implican simpatía hacia el chavismo. Aclaró que su intención era cuestionar las contradicciones de Machado y no justificar al régimen venezolano.
“Solo le pregunto si puede apartarse de Netanyahu y sus amigos nazis, y si es capaz de ayudar a detener una invasión a su país y promover el diálogo con todos los venezolanos”, añadió.
El presidente insistió en que su postura busca evitar una nueva escalada bélica en la región y reafirmó que Colombia no respaldará ninguna intervención extranjera en territorio venezolano. “Ningún ciudadano decente de Venezuela puede desear la invasión extranjera a la Patria de Bolívar”, afirmó, evocando una advertencia literaria: “Si ocurre, toda Latinoamérica y el Caribe vivirán entonces otros cien años de soledad”.
Defensa de la vía diplomática
En medio del cruce de declaraciones, Petro reiteró que su gobierno continuará apostando por el diálogo como único camino hacia la estabilidad regional. “Ayudaremos con todo al diálogo entre venezolanos, pero jamás a una invasión a nuestra Patria grande”, subrayó.
El mandatario colombiano busca posicionarse como un mediador regional en medio de las tensiones entre el chavismo y la oposición, evitando alinearse con ninguno de los polos ideológicos. Su enfoque, explicó, se centra en promover negociaciones internas que incluyan a todos los sectores de la sociedad venezolana.
De esta manera, Petro intenta marcar distancia tanto del autoritarismo de Maduro como de los sectores más radicales de la oposición, al tiempo que refuerza su discurso antimilitarista y su rechazo a las políticas intervencionistas de Estados Unidos.
Reacciones dentro y fuera de Colombia
Las palabras del mandatario dividieron opiniones. Dirigentes afines al progresismo latinoamericano respaldaron su llamado al diálogo, mientras opositores venezolanos y figuras conservadoras colombianas lo acusaron de relativizar la crisis humanitaria del país vecino.
Analistas internacionales coinciden en que el episodio refleja las tensiones ideológicas que atraviesan América Latina: de un lado, los gobiernos que defienden la no injerencia; del otro, los que consideran urgente un cambio político en Caracas.
En redes sociales, la etiqueta #PetroYMaduro se volvió tendencia, mientras miles de usuarios debatían si el presidente colombiano actuaba como mediador o como simpatizante del chavismo.
Un debate que trasciende fronteras
El enfrentamiento discursivo entre Petro y Machado evidencia cómo la política venezolana sigue influyendo en el debate latinoamericano. Mientras la Nobel defiende su alianza con Occidente como una estrategia contra el autoritarismo, el presidente colombiano insiste en que la paz se construye con autonomía y soberanía regional.
La controversia deja claro que, más allá del reconocimiento internacional de Machado, la crisis venezolana continúa siendo un espejo de las divisiones políticas del continente. Entre las felicitaciones y los reproches, el mensaje de Petro resuena como una advertencia: en América Latina, la paz sigue siendo un ideal disputado, no una conquista definitiva.
Yo no defiendo a Maduro, solo le pregunto a María Corina Machado, si puede apartarse de Netanyahu y sus amigos nazis, y si es capaz de ayudar a detener una invasión a su país y promover el diálogo con todas y todos.
Ningún ciudadano decente de Venezuela puede desear la invasión…
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 12, 2025
Con información de EFE


