
Desde la Plaza de Bolívar, en el corazón político de Bogotá, el presidente Gustavo Petro respondió con firmeza a su inclusión en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida popularmente como la Lista Clinton.
En un discurso encendido ante miles de simpatizantes, el mandatario acusó al gobierno de Donald Trump de ejercer una “extorsión mafiosa” contra su administración y defendió su independencia frente a lo que calificó como “presiones del imperio estadounidense”.
Vestido con una camiseta roja que decía “El pueblo es soberano, Asamblea Nacional Constituyente”, Petro advirtió que no cederá ante sanciones internacionales y reafirmó su intención de impulsar una constituyente que refunde el poder político desde el Congreso de 2026.
“Me metieron en la lista de la OFAC, pero nunca he cedido ante mafias”
Petro comenzó su intervención denunciando que su inclusión en la lista de sancionados carece de fundamento.
“Me metieron en la lista de la OFAC. No me han dado explicación. Nunca he cedido a propuestas mafiosas”, declaró con tono desafiante.
El presidente sostuvo que las acusaciones forman parte de una campaña orquestada por sectores de la ultraderecha colombiana exiliada en Miami, a quienes calificó como “la verdadera mafia que manipula al poder estadounidense”.
En su mensaje, también lanzó una crítica directa al expresidente Trump:
“El señor Trump no tiene idea de quién soy ni de lo que he hecho. Ataca al líder colombiano que más ha combatido el narcotráfico”.
A su juicio, los informes que llevaron a las sanciones provienen de “cercanos a Trump que buscan destruir los avances democráticos en Colombia”.
Ataque frontal a empresarios y políticos colombianos
El mandatario aprovechó su discurso para acusar a sectores empresariales y políticos de haber influido en la decisión de Washington.
“Mientras México y Brasil defendieron a sus presidentes, aquí fueron los nuestros quienes viajaron a pedir sanciones contra Colombia”, denunció.
Calificó a estos grupos como “la mafia nacional aliada con la extrema derecha estadounidense” y aseguró que buscan “detener los cambios sociales impulsados por su gobierno”.
Petro advirtió que no retrocederá ante las presiones:
“No vamos a dar un paso atrás. No nos arrodillaremos. Nuestra dignidad no se compra ni se vende”, dijo entre aplausos, mientras ondeaban banderas con la consigna “Guerra a muerte”.
Críticas a la cooperación militar y acusaciones sobre espionaje
En uno de los pasajes más polémicos, el presidente cuestionó el papel de la ayuda militar estadounidense en Colombia, señalando que “su propósito ha sido controlar las instituciones del país”.
Mencionó casos como el del exguerrillero Jesús Santrich, a quien volvió a defender, y reiteró sus denuncias sobre el uso del software Pegasus por parte de agencias extranjeras.
“Me sancionan porque dije la verdad: que la CIA pagó el programa Pegasus para violar la soberanía de Colombia”, aseguró.
Petro insistió en que las sanciones son “un intento de derrocamiento” disfrazado de política antidrogas y aseguró que Estados Unidos está actuando “como una mafia internacional que castiga la disidencia política”.
Una defensa de su figura y una nueva visión internacional
El mandatario colombiano también interpretó las sanciones como un castigo por su postura internacional.
Recordó su manifestación en Nueva York durante la Asamblea General de la ONU, en la que pidió a los militares estadounidenses “desobedecer a órdenes injustas” y expresó su respaldo a Palestina.
“Por eso me odian. Por eso me castigan hoy. Pero me burlo del castigo”, afirmó, destacando que su compromiso es con “la libertad de los pueblos y no con los intereses imperiales”.
Petro aprovechó para anunciar un giro en la política exterior, proponiendo buscar nuevas alianzas económicas y comerciales que sustituyan la dependencia de Estados Unidos.
“Colombia no será más un satélite de nadie. Buscaremos socios que respeten nuestra soberanía y nuestra democracia”, prometió.
El llamado a la Constituyente: “El pueblo es soberano”
En el tramo final de su intervención, el presidente retomó su bandera política más reciente: la Asamblea Nacional Constituyente.
“Ya basta. La respuesta del pueblo no es suplicar, sino ejercer su propio poder”, proclamó, ante miles de seguidores congregados en la plaza.
Petro explicó que su propuesta busca que el nuevo Congreso, elegido en 2026, reciba un proyecto de ley respaldado por firmas ciudadanas para iniciar la discusión constituyente.
“Será el Congreso del pueblo el que tenga en sus manos la decisión, no el actual. No sustituiremos la voluntad popular”, aclaró, en alusión a las críticas que señalan su iniciativa como un intento de perpetuarse en el poder.
Entre la confrontación y la refundación
El discurso de Petro marca uno de los momentos más tensos de su presidencia, combinando una fuerte retórica antiestadounidense con una apuesta política de gran calado nacional.
Mientras Washington guarda silencio sobre los motivos de su inclusión en la Lista Clinton, el mandatario colombiano busca convertir la sanción en un símbolo de resistencia y soberanía.
Con un tono desafiante, cerró su intervención:
“No importa lo que hagan, no tengo miedo. Jamás he permitido que la codicia entre en mi corazón. Y por eso nunca podrán doblegarme”.
Entre consignas y aplausos, el mensaje fue claro: Petro se blinda políticamente con el respaldo popular y abre la puerta a una nueva etapa constitucional que, según sus palabras, definirá el futuro de Colombia y su lugar en el mapa geopolítico global.
#POLÍTICA “Hoy me están metiendo en la lista de OFAC, como la llaman, porque le dije al pueblo de Colombia que la CIA había pagado el programa Pegasus para pasarse por encima de la ley de Colombia en el mismo territorio colombiano e interceptar comunicaciones de no sabemos qué y… pic.twitter.com/FWcXpdreJo
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) October 24, 2025
Con información de El Tiempo


