
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluyó este martes 24 de febrero durante su discurso del Estado de la Unión 2026 un momento con fuerte carga simbólica al presentar al ex preso político venezolano Enrique Márquez como invitado destacado ante la sesión conjunta del Congreso en el Capitolio de Washington.
Márquez, dirigente del partido opositor moderado Centrados y excandidato presidencial en Venezuela, estuvo recluido cerca de un año en la prisión de El Helicoide tras denunciar fraude en las elecciones de 2024 y enfrentarse al régimen de Nicolás Maduro. Fue excarcelado cinco días después de que fuerzas estadounidenses capturaran al expresidente venezolano el 3 de enero pasado, en una operación que Trump calificó como histórica.
Durante la intervención, Trump relató la historia del opositor y propició un emotivo reencuentro entre Márquez y su sobrina, Alejandra González, presente en la audiencia, quienes se abrazaron mientras los legisladores aplaudían. El momento fue destacado como un símbolo de esperanza y cambio tras años de represión en Venezuela.
El mandatario estadounidense vinculó esta escena a los logros de su administración, resaltando la liberación de presos políticos en Venezuela, la cooperación con el nuevo gobierno del país sudamericano encabezado por Delcy Rodríguez y la firma de acuerdos petroleros con Caracas, entre otros avances geopolíticos y económicos.
La presencia de Márquez en el Capitolio marcó uno de los pasajes más destacados del discurso del Estado de la Unión de Trump, que también abarcó temas como la política exterior, la seguridad y la economía en un contexto de intensas divisiones políticas internas en Estados Unidos a pocos meses de las elecciones de medio término


