Mientras continúan las labores de rescate en las zonas afectadas por los terremotos del 24 de junio, especialistas en salud mental advierten que la recuperación de Venezuela también dependerá de la atención psicológica que reciban los sobrevivientes durante las próximas semanas y meses.
Expertos mexicanos, con experiencia en la atención de víctimas de los terremotos de 1985 y 2017, señalan que una intervención temprana resulta fundamental para evitar que el impacto emocional de la tragedia se convierta en un trauma prolongado. Explican que, tras una catástrofe de esta magnitud, muchas personas reviven experiencias de vulnerabilidad anteriores, lo que incrementa el impacto psicológico.
María Amparo Oliver, académica de la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, sostiene que una atención adecuada durante las primeras etapas de la emergencia ayuda a reducir las secuelas emocionales y permite que los afectados recuperen progresivamente la sensación de seguridad y control sobre sus vidas.
Entre las principales recomendaciones destaca la reconstrucción del tejido comunitario, el fortalecimiento de los espacios de convivencia y la recuperación de las rutinas cotidianas, medidas que contribuyen a que las personas vuelvan a sentirse seguras después de una experiencia extrema.
Por su parte, Gabina Villagrán, especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirma que el acompañamiento colectivo es uno de los elementos más importantes en el proceso de recuperación emocional. Asegura que la interacción con familiares, vecinos y grupos de apoyo favorece la resiliencia y ayuda a procesar el trauma.
Las especialistas coinciden en que, más allá de las labores de reconstrucción material, los sobrevivientes también necesitan espacios para expresar sus emociones, compartir el duelo y recibir acompañamiento, ya que la recuperación psicológica será un componente esencial en el proceso de reconstrucción del país.



