
La crisis migratoria en América Latina continúa mostrando cifras alarmantes. Entre enero y julio de 2025, más de 18.000 migrantes, en su mayoría venezolanos, abandonaron su travesía hacia Estados Unidos y regresaron a Suramérica, según un reciente informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La falta de recursos, las políticas migratorias restrictivas y los riesgos del trayecto han intensificado un fenómeno que la OIM define como “migración inversa”.
El fenómeno del retorno masivo
El reporte detalla que 18.291 migrantes decidieron interrumpir su viaje hacia Norteamérica y retornar a países suramericanos, siendo Venezuela el principal punto de origen, representando el 96 % de los casos, seguido por Colombia con un 4 %.
La OIM explicó que este comportamiento se relaciona con nuevas medidas migratorias implementadas por países de tránsito, que dificultan la permanencia y el avance hacia Estados Unidos. Las cifras evidencian que, tan solo en Honduras, ingresaron 196 migrantes en enero, 4.641 en febrero, 1.225 en marzo, 3.670 en abril, 4.395 en mayo, 2.528 en junio y 1.636 en julio.
Cubanos lideran la ruta hacia Estados Unidos
Si bien la mayoría de quienes retornaron son venezolanos, el documento también revela que 21.617 migrantes en situación de vulnerabilidad ingresaron a Honduras con la intención de avanzar hacia Estados Unidos, siendo los cubanos el 83 % de este grupo.
Les siguen ecuatorianos (5 %), chinos (3 %) y un 9 % de otras nacionalidades. Además, el estudio indica que el 54 % viaja solo y que predominan hombres entre 18 y 35 años. La OIM también resalta que más del 55 % migra en busca de empleo y mejores oportunidades, mientras que un 32 % lo hace para reunirse con familiares.
Factores de riesgo y necesidades humanitarias
El informe advierte que el camino migratorio sigue estando marcado por altos niveles de vulnerabilidad. Cerca del 29 % de los migrantes reportaron discriminación por nacionalidad, mientras que un 15 % aseguró haber sido detenido por grupos no estatales durante el trayecto.
Las principales demandas se concentran en alimentación, higiene, atención médica y refugios temporales. Asimismo, quienes han perdido sus documentos solicitan asistencia legal para poder continuar con su viaje o regularizar su situación.
La respuesta de la OIM y la cooperación internacional
El jefe de la Unidad de Soporte a Programas de la OIM, Ismael Cruceta, subrayó que es esencial reforzar la cooperación entre gobiernos, organizaciones y sociedad civil para garantizar la atención humanitaria. “Los derechos humanos son universales y deben garantizarse, sin importar el estatus migratorio”, puntualizó.
En paralelo, la OIM informó que 20.362 hondureños también retornaron a su país durante el mismo período, la mayoría provenientes de Estados Unidos y México, lo que confirma que la migración regional atraviesa un punto crítico.


