El dirigente político venezolano Juan Pablo Guanipa conversó con José Ramón Villalobos (JRV) en El Venezolano Hoy sobre su detención, su regreso a la actividad política y el escenario actual de Venezuela, tras permanecer más de un año y medio entre clandestinidad y prisión.
JRV: Juan Pablo, tras varias semanas en libertad, ¿cómo ha sido tu regreso a la vida cotidiana?
JPG: Lo primero ha sido reencontrarme con mi familia, recuperar ese espacio personal que es fundamental. En paralelo, he retomado la actividad política con mucha intensidad. He estado recorriendo el estado Zulia y también otras regiones como Lara, Falcón y Nueva Esparta. Y ya tenemos planificada una gira por Bolívar, Apure y otros estados en los próximos meses.
Esto no es casual: hay un esfuerzo organizado de los dirigentes que estamos dentro del país para acompañar el trabajo internacional que lidera María Corina Machado y mantener activa la presión política desde ambos frentes.
JRV: ¿Qué has visto en Maracaibo durante tus recorridos?
JPG: Lo que vi es el reflejo de una crisis estructural muy profunda. Maracaibo es hoy una ciudad deprimida. No estamos hablando de percepciones, sino de realidades concretas: fallas eléctricas constantes, apagones de varias horas, problemas graves con el suministro de agua, calles deterioradas. El tema del gas es dramático. Cuando es por tubería llega de manera irregular, y cuando es por bombonas, el acceso es caótico: escasez, mala calidad y además manipulación política del servicio.
A eso se suma que las autoridades locales prácticamente no tienen capacidad de gestión real, porque están vaciadas de competencias y recursos. Entonces, el ciudadano queda atrapado en una crisis donde nadie responde.
JRV: ¿Hoy puedes ejercer la política con libertad?
JPG: Desde el punto de vista formal, sí. Yo pasé por varias etapas: detención, casa por cárcel, libertad plena y finalmente el sobreseimiento de la causa. Eso debería significar que no tengo restricciones. Pero en Venezuela la realidad no es solo jurídica, es política. Yo ejerzo mi derecho con la conciencia de que siempre existe un riesgo. De hecho, ya me ocurrió: después de salir, por participar en actividades públicas fui nuevamente detenido brevemente.
Aun así, hay una convicción: nosotros tenemos la responsabilidad de activar al país, de generar el movimiento necesario para lograr elecciones y el cambio político. Si uno se paraliza por el miedo, el país no avanza.
JRV: ¿La oposición democrática venezolana ha perdido protagonismo?
JPG: No, lo que ha cambiado es la forma de actuar. María Corina Machado ha asumido un rol internacional clave, reuniéndose con líderes de alto nivel: presidentes, primeros ministros, figuras influyentes en Estados Unidos y Europa.
Mientras tanto, los dirigentes que estamos dentro del país estamos en la calle. Y lo que yo percibo no es apatía, sino tres sentimientos muy claros:
Primero, esperanza: la gente cree que el cambio es posible.
Segundo, desesperación: lo quiere ya, porque la crisis golpea todos los días.
Y tercero, una pérdida progresiva del miedo.
Hoy ves trabajadores, maestros, sectores sociales protestando. Eso es política también. Eso es parte del proceso de cambio.
JRV: ¿Qué pasó con ese resultado electoral del 28 de julio? Está fuera de la agenda …
JPG: Ese proceso lo ganó Edmundo González, eso está demostrado. Las actas existen, están resguardadas y forman parte de una evidencia sólida. Lo ideal sería que se reconociera esa realidad. Pero la política también exige leer el momento. Hoy, el escenario apunta más hacia la necesidad de un nuevo proceso electoral que permita canalizar la voluntad popular. Eso no borra lo ocurrido, pero redefine el camino para lograr el cambio.
JRV: ¿Cómo cambió tu visión política tras la cárcel?
JPG: Antes del 3 de enero, el chavismo tenía un control absoluto: instituciones, Fuerza Armada, todo el aparato del Estado. Eso cambió. Hoy hay una nueva correlación de fuerzas marcada por factores internos y externos, especialmente por la presión internacional. Por eso afirmo que estamos en una transición democrática. No es un discurso, es un proceso en marcha: el paso de un sistema autoritario hacia uno democrático a través de elecciones.
JRV: ¿Qué se necesita para que haya elecciones?
JPG: Condiciones muy claras y concretas: la liberación de todos los presos políticos, el regreso de los exiliados, un nuevo Consejo Nacional Electoral, auditoría del registro electoral, habilitación de dirigentes políticos y libertad plena para hacer política. Sin eso, cualquier elección sería una simulación.
JRV: ¿Cómo ves al poder actual de Delcy Rodríguez?
JPG: Es un poder que intenta ganar tiempo. No representa a la mayoría del país. Hay una desconexión entre quienes gobiernan y la realidad del venezolano. Y además hay un elemento clave: el miedo cambió de lugar. Hoy quienes temen son los que saben que perderían una elección libre.
JRV: ¿Cómo viviste la captura de Nicolás Maduro?
JPG: Yo estaba preso. Escuché movimientos extraños en la madrugada, versiones contradictorias: bombardeos, caos. Hasta que alguien me dijo que se habían llevado a Maduro. En ese momento entendí que estaba ocurriendo algo histórico. Fue la confirmación de que el país había entrado en una nueva etapa.
JRV: ¿Qué mensaje le das al país?
JPG: A los jóvenes especialmente: están viviendo un momento histórico. Están entrando a la vida adulta en medio de un cambio de era. Debemos aprender del pasado. No permitir que se repita la destrucción institucional que vivimos. El venezolano ha demostrado una enorme vocación democrática. Y eso me hace confiar en que vamos a salir adelante y construir un país distinto, con oportunidades y libertad.




