
El régimen venezolano informó este 10 de julio sobre la llegada de 324 connacionales procedentes de México, quienes retornaron en un avión de la aerolínea estatal Conviasa. Se trata del segundo vuelo de repatriación en menos de 72 horas, tras la llegada el lunes pasado de otro contingente deportado desde Estados Unidos.
El Ministerio para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, a través de sus redes sociales, indicó que el grupo recién arribado está compuesto por 101 mujeres, 83 hombres y 140 menores de edad.
Protocolo de recepción en Maiquetía
Desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en el estado La Guaira, las autoridades venezolanas activaron los mecanismos habituales de recepción, centrados —según el comunicado oficial— en preservar la integridad física y el respeto a los derechos humanos de quienes regresan tras atravesar rutas migratorias complejas.
Funcionarios desplegados en el terminal aéreo prestaron atención médica, orientación legal y canalización hacia refugios temporales a las familias que así lo requerían.
Migración frustrada en la frontera sur de EE. UU.
La mayoría de los pasajeros de este vuelo proviene de campamentos en México, donde esperaban respuesta a sus solicitudes para ingresar legalmente a territorio estadounidense. Muchos de ellos realizaron la travesía a través de la selva del Darién, cruzaron varios países centroamericanos y llegaron a la frontera con Texas, confiando en el sistema CBP One, que fue eliminado tras la llegada de Donald Trump a la presidencia en enero pasado.
Con el desmonte del parole humanitario y la cancelación del Estatuto de Protección Temporal (TPS), miles de venezolanos quedaron en situación irregular, sin opción de ingreso ni permanencia en Estados Unidos. La Corte Suprema respaldó estas medidas, dejando sin efecto beneficios legales a más de 600.000 personas.
Deportaciones coordinadas entre Washington y Caracas
Los vuelos de retorno son parte de un acuerdo bilateral alcanzado en enero entre la administración Trump y el régimen de Nicolás Maduro, durante una reunión entre el enviado especial Richard Grenell y altos funcionarios del gobierno chavista. Este acercamiento, calificado por Caracas como parte de una “agenda cero”, ha permitido la reactivación sistemática de expulsiones aéreas.
Desde entonces, entre dos y tres vuelos semanales han traído de regreso a miles de venezolanos. Con el aterrizaje del vuelo procedente de México, la cifra acumulada asciende a más de 7.000 personas repatriadas en 41 vuelos.
Un fenómeno en crecimiento
La repatriación forzada desde Estados Unidos y México no da señales de disminuir. Mientras se acumulan denuncias de procesos migratorios truncados, el gobierno venezolano continúa recibiendo connacionales en condiciones inciertas. La falta de garantías jurídicas en los países de tránsito, sumada a los cambios drásticos en la política migratoria estadounidense, empuja a miles a regresar a un país que también enfrenta severas dificultades.


