
Colombia se enfrenta a una nueva barrera comercial tras la activación de aranceles recíprocos por parte del gobierno estadounidense, liderado por Donald Trump. La medida, que establece un tributo del 10 % sobre productos de países no incluidos en una lista específica, afecta directamente al comercio bilateral, generando incertidumbre en el sector exportador colombiano.
Una orden ejecutiva con efecto inmediato
La disposición fue oficializada mediante una orden ejecutiva publicada recientemente, donde se estipula que a partir del 7 de agosto entrará en vigor una sobretasa del 10 % sobre todas las importaciones procedentes de naciones no mencionadas en el Anexo I. Colombia no figura en dicho anexo, lo que la ubica automáticamente dentro de los países gravados con la tarifa general.
Según el texto, las mercancías estarán sujetas al nuevo impuesto ad valorem en el momento de su ingreso o retiro de aduanas para su comercialización interna. Esta política busca –según la Casa Blanca– equilibrar los vínculos económicos con otras naciones y fortalecer la industria nacional estadounidense.
Respuesta oficial colombiana
La ministra de Comercio de Colombia, Diana Morales, confirmó que el país será impactado por esta medida. Sin embargo, aseguró que existen conversaciones técnicas en curso entre ambas administraciones, con el fin de preservar una relación fluida y colaborativa.
Colombia, que ha sido históricamente un aliado comercial clave de Estados Unidos, ahora deberá enfrentar nuevas condiciones que podrían afectar diversos sectores, especialmente el agroindustrial y el minero-energético.
Panorama de la balanza comercial
De acuerdo con datos de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el intercambio entre ambas naciones en 2024 fue de aproximadamente $36.700 millones de dólares. Las exportaciones estadounidenses hacia Colombia sumaron $19.000 millones, mientras que las importaciones desde el país andino alcanzaron los $17.700 millones.
Aunque el superávit a favor de Estados Unidos fue de $1.300 millones, este reflejó una reducción del 13,9 % respecto al año anterior, lo que evidencia una balanza más equilibrada pero también más sensible a variaciones tarifarias.
Sectores afectados y bienes más comercializados
Colombia exporta principalmente crudo, metales preciosos, café verde, flores y carpintería metálica. Por su parte, Estados Unidos vende al mercado colombiano maquinaria industrial, compuestos químicos, vehículos y derivados del petróleo.
La implementación del arancel podría encarecer productos clave, disminuir la competitividad de ciertos rubros nacionales en territorio estadounidense y dificultar el acceso a componentes importados necesarios para la industria colombiana.
Un contexto global de tensiones arancelarias
Además de Colombia, otras naciones también fueron objeto de modificaciones tributarias. La Unión Europea, Japón y Corea del Sur afrontarán un gravamen del 15 %, mientras que Siria encabeza la lista con una tarifa del 41 %.
Países latinoamericanos como Costa Rica, Bolivia y Ecuador verán incrementos de hasta el 15 %. Venezuela y Nicaragua mantienen las tasas anteriores (15 % y 18 %, respectivamente). Brasil, por su parte, pasará de un 10 % a un 50 % por sanciones relacionadas con asuntos políticos internos.
En el caso de Canadá, Trump elevó las tarifas del 25 % al 35 % para productos que no están amparados por el T-MEC, citando razones relacionadas con el tráfico de opioides y tensiones diplomáticas recientes.


