
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció la apertura de un nuevo centro de detención para migrantes en el norte del estado, reutilizando una cárcel abandonada desde 2021. El proyecto, bautizado como “Depósito de deportación”, forma parte de la estrategia republicana para endurecer el control migratorio y facilitar la deportación de personas en situación irregular.
Una cárcel cerrada convertida en prisión migratoria
El nuevo espacio funcionará en el antiguo Instituto Correccional de Baker, al oeste de Jacksonville y a pocos kilómetros de Georgia. Esta instalación fue clausurada hace cuatro años debido a la falta de personal penitenciario, en medio de una crisis que dejó alrededor de 5.000 puestos vacantes en el sistema carcelario del estado.
Con una inversión inicial de 6 millones de dólares, el complejo tendrá capacidad para albergar a 1.300 personas, aunque el plan prevé ampliar su cupo hasta 2.000 detenidos en el futuro. Según DeSantis, la prisión estará operativa “muy pronto”.
Deportation Depot: un nuevo eslabón en la cadena de deportaciones
El anuncio del llamado “Depósito de deportación” se suma al ya inaugurado centro conocido como Alligator Alcatraz, que entró en funcionamiento hace poco más de un mes. Este espacio ha procesado y trasladado en avión a cientos de migrantes en cuestión de horas y cuenta con infraestructura para retener a miles simultáneamente.
DeSantis calificó a Alligator Alcatraz como un “centro de un solo paso”, ya que el procedimiento de detención, custodia y traslado a aeronaves se realiza en un tiempo mínimo, reduciendo las instancias intermedias que antes prolongaban el proceso.
Una política migratoria más estricta
La creación de nuevos centros de detención refleja la línea dura adoptada por el Partido Republicano en materia migratoria. De acuerdo con medios locales, estas medidas responden a la presión ejercida por la administración de Donald Trump, que ha prometido desplegar el mayor operativo de deportaciones masivas en la historia del país.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) recibió la instrucción de intensificar arrestos y garantizar que los migrantes indocumentados sean expulsados de manera rápida, utilizando estas infraestructuras como puntos estratégicos.
Críticas y preocupaciones sociales
Aunque DeSantis ha defendido la medida como una respuesta necesaria para reforzar la seguridad fronteriza y reducir el ingreso de migrantes, organizaciones de derechos humanos han expresado alarma por las condiciones en que se desarrollan estas detenciones. Grupos de defensa de los migrantes señalan que el modelo de Alligator Alcatraz prioriza la rapidez sobre el debido proceso y podría exponer a miles de personas a vulneraciones legales y humanitarias.
El futuro Depósito de deportación se enmarca en un escenario de creciente polarización política en Estados Unidos, donde la migración continúa siendo uno de los temas centrales de la agenda electoral y un factor determinante en la retórica de los líderes republicanos.


