
El empresario colombiano y exministro venezolano Alex Saab vuelve al centro de la atención pública tras su deportación a Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones de lavado de dinero y corrupción. La investigación sobre su fortuna y negocios ha sacado a la luz el Calle Dos Ojos Beach Club, un lujoso espacio en Playa Guacuco, Margarita, vinculado a los hijos de Saab.
Este caso pone nuevamente de relieve cómo su figura, cercana al chavismo y operador financiero del régimen de Nicolás Maduro, consolidó una estructura de poder económico rodeada de opacidad, privilegios y presuntas irregularidades legales.
El hombre detrás del poder: Alex Saab y su influencia en el chavismo
Alex Saab dejó de ser un empresario común para convertirse en uno de los símbolos del entramado financiero del chavismo. Medios como BBC Mundo, EL PAÍS y Deutsche Welle han documentado su papel como aliado y presunto testaferro de Maduro, responsable de mover contratos y recursos bajo sospecha.
Su participación en el gobierno, ocupando el cargo de ministro de Industria y Producción Nacional entre 2024 y 2026, reforzó su posición estratégica dentro del poder político, evidenciando que su influencia no era periférica, sino central.
La deportación de Saab a Estados Unidos en mayo de 2026 ha reactivado el escrutinio sobre el origen y destino de su fortuna. Las acusaciones en su contra incluyen presunto lavado de hasta 350 millones de dólares, asociado a operaciones del control cambiario venezolano, lo que convierte cualquier negocio familiar en un tema de interés judicial y mediático.
Los hijos en el foco: Shadi e Isham Saab y sus negocios en Margarita
Entre los miembros más visibles del círculo cercano de Saab destacan Shadi Nain Saab Certain e Isham Ali Saab Certain, hijos del empresario colombiano. Según reportes internacionales, ambos están vinculados a empresas y propiedades sujetas a investigaciones y sanciones estadounidenses desde 2019.
Uno de los proyectos más llamativos de su entorno familiar es Calle Dos Ojos Beach Club, un espacio de lujo inaugurado en Playa Guacuco. Este club de playa combina estética mediterránea, áreas exclusivas, gastronomía premium y actividades de ocio para clientes de alto perfil.
La relación de este proyecto con la familia Saab no solo genera interés mediático, sino que también pone en el centro la pregunta sobre la procedencia del capital invertido y la opacidad de los negocios asociados al entorno del empresario.
Calle Dos Ojos Beach Club: lujo y visibilidad social
Calle Dos Ojos Beach Club ha ganado notoriedad por su exclusividad y presencia en redes sociales. Con una comunidad de más de 28 mil seguidores, el club promueve una narrativa de sofisticación y consumo aspiracional, con referencias visuales al estilo Mykonos y experiencias de lujo frente al mar.
Más allá de la estética y los servicios, el club refleja un fenómeno de visibilidad social donde el poder económico se mezcla con la élite venezolana, figuras del entretenimiento y turistas internacionales. Este espacio, bajo la lupa del periodismo investigativo, simboliza cómo la riqueza ligada a la estructura política y financiera del chavismo se traduce en negocios de lujo, que contrastan con la crisis y escasez que enfrentan millones de venezolanos.
Con información de La Patilla




